sábado, 7 de febrero de 2015

Salvador González Alayón. Ángel Valido. Serafín Valido. José M. Sierra. El Fraile, década de 1950

 
José M. Sierra. Salvador González. Ángel Valido. Serafín Valido. El Fraile, década de 1950


Fotografía en la que se recoge al cabrero Salvador González Alayón, un gran observador que tomó el legado de sus antepasados y los enriqueció con sus vivencias. En ella se recoge, de izquierda a derecha, el cabrero Salvador González Alayón con el macho “Pintao”; otro macho, el “Chileno”, sujetado por Ángel Valido Rodríguez, y Serafín Valido Rodríguez con la “Rubia”. Por la izquierda se puede apreciar otra cabra de la manada, la “Encendida”, y detrás un sobrino de Salvador, José Miguel Sierra González. Sirve el citar los nombres de los animales como ejemplo de los motivos que le llevan al cabrero a dar nombre a sus cabras: por sus colores o sus combinaciones, por su comportamiento, por sus características morfológicas o por su  procedencia, por citar los más frecuentes. El “Chileno” es por su procedencia, de Archiles, San Miguel de Abona.
Está tomada a mediados de la década de 1950, en la finca Bonny S.A., en El Fraile, Arona.

BRITO, Marcos: Salvador González Alayón. Un cabrero para la leyenda. Llanoazur ediciones

viernes, 6 de febrero de 2015

6 de febrero de 1919. Mercedes de Abona, inicia el cabotaje

 
6 de febrero de 1919. Mercedes de Abona, inicia el cabotaje

Las principales vías de comunicación con el Sur de Tenerife se surcaban por la mar. Las escasas vías terrestres en el Sur de Tenerife convierten, durante buena parte de su historia y sobre todo en el primer tercio del siglo XX, a la navegación marítima en el lazo de unión con el exterior. Barcos de poco tonelaje, que al mismo tiempo llevaban carga y pasajeros.
A través de la prensa de la época nos encontramos con algunos anuncios ofertando diversos itinerarios. En los años de este anuncio se registra una larga lista, de los que enumeramos a modo de ejemplo: Rosario, San Miguel, Amir, Sancho II, Delfín, Consuelo, Santa Ursula, Águila de Oro, Boheme, Carmen, Isora o el Adeje. O el Mercedes de Abona que inició su navegación el 6 de febrero de 1919.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Costa de Santiago del Teide. Década de 1960


 

Costa de Santiago del Teide. Década de 1960


Fotografía obtenida desde la Montaña del Ángel, a comienzo de los años sesenta, cuando aún no había comenzado a urbanizarse esta tramo de la costa en la que sobresale la Punta de Barbero, con la Playa de la Arena a su resguardo; Puerto Santiago, oculto por el cantil costero, sólo se aprecian unas pocas casas. Y al pie del Lomo de Nifa, que delimita esta fotografía por la derecha y que no deja ver esa parte del litoral, se desarrolló la urbanización Acantilado de los Gigantes.

Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones

martes, 27 de enero de 2015

Lluvia en San Miguel de Abona, enero de 1920




La agricultura de secano, cuyo principal cultivo fue el cereal, junto al pastoreo y la pesca, fue hasta mediados del siglo XX nuestro principal medio de subsistencia. En el Sur de la isla dependía de un irregular periodo de lluvias, que condicionaba el cultivo de una u otra semilla, el trigo morisco y la cebada, con menores necesidades de agua, se sembraba con mayor abundancia en la costa; y el trigo blanco en las medianías. El millo debido a sus mayores necesidades de agua se sembraba en menor cantidad.
Ejemplo de esto es la nota que se publica el 27 de enero de 1920, donde es noticia la lluvia en San Miguel de Abona.

José Beltrán García, PEPE SACRISTÁN

José Beltrán García

José Beltrán García, Pepe Sacristán, nació en Arona, donde se encontraba domiciliado en 1920, tal como consta en el Censo de Población de Arona, contando con 21 años de edad y de profesión jornalero. Hijo de Cándido Beltrán, de 58 años, de profesión zapatero, procedente de Adeje y con 48 años residiendo en Arona, y de  Carolina García Tavío, de 60 años de edad, natural de Arona. Años después, Pepe Sacristán, se traslada a residir a Los Cristianos, donde consta inscrito en el Padrón Municipal de Arona para el año de 1935. Se consigna que nació en 1899, de profesión jornalero; casado con Armanda Torres Fraga, 1906; y sus hijos: Pedro, Luisa, Ambrosio y Jesús.
Su apodo se origina al desempeñar labores de sacristán en la Parroquia de San Antonio Abad, que ya ejercía en 1918, en cuyas cuentas de la parroquia para ese año se anota un abono por esta labor a José Beltrán, de 84 pesetas. Asimismo ejerció de sacristán en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Los Cristianos.
Una de sus principales labores fue la de molinero, profesión que se cree ya ejercía en Arona, y que también efectuó cuando se traslada a Los Cristianos. Primero en el molino de José Tavío, en El Coronel, época que residió en una vivienda cercana al Barranco del Coronel, por lo que también se conocía como el Barranco Pepe. Y con posterioridad trabajó en el molino de María Amalia Frías. Asimismo fue un gran colaborador en los festejos religiosos y populares que se celebraban en Los Cristianos.

Documentación: BRITO, Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones

sábado, 24 de enero de 2015

Los orígenes del Atlético Arona

  El Atlético Arona en el Sitio de los Alemanes, 1933

En el Municipio de Arona hay constancia, desde finales de los años veinte, de que por cualquier rincón se jugaba a la pelota. En sus diversos barrios se practicaba con asiduidad, como en Los Cristianos, Cabo Blanco, Las Galletas, Valle de San Lorenzo, o en las calles y en la plaza de Arona casco. Donde se comenzó a practicar este deporte del balompié, el fútbol, de una manera más organizada en una huerta que el propietario José Tavío Sierra cedió en el pago de Túnez. Así transcurrieron algunos años hasta que en los comienzos de los años treinta se acondicionó un terreno de juego en el lugar denominado Sitio de los Alemanes, en donde en la actualidad se encuentra el acceso al barrio de Vento.
Desde los primeros años de la década de los años treinta se tienen múltiples referencias de encuentros de fútbol en los que intervenía el Atlético Arona, de numerosas excursiones  realizadas por equipo de otros pueblos del Sur y de Santa Cruz de Tenerife. Así el domingo 24 de junio de 1932 visitó Arona el Club Deportivo Rambla. Esta excursión partió de la plaza de toros de Santa Cruz de Tenerife y el coste del viaje de ida y vuelta, con almuerzo incluido, era de cinco pesetas. Este partido terminó con empate a un gol. Igual precio les costó a los que se desplazaron el 15 de julio de 1934, con el AC Tenerife.
También se han encontrado otras reseñas con equipos del Municipio, como el disputado con el Chayofa, en mayo de 1933, al que ganó el Atlético Arona por tres goles a dos. En este mismo año disputó dos partidos con el Valle F. C., equipo del Valle de San Lorenzo, jugados en Arona, ganando el primero por seis a cuatro, con tres goles marcados por Mario Mesa y los otros tres por Leopoldo O´Donnel, y perdiendo el segundo por cuatro a cero. Asimismo se han encontrado crónicas de disputas con otros equipos del Sur, como con el Isora, el Águilas de Adeje, el Dornier también de Adeje, o con el Granadilla o el San Antonio de Granadilla de Abona.
La rivalidad con el Marino de Los Cristianos, ya nació con la constitución de estos equipos. Las primeras referencias que hemos podido constatar de su siempre sana competencia son dos partidos, uno jugado en Los Cristianos el 30 de julio de 1933, donde ganó el Arona por dos goles a uno; y otro disputado en Arona, el 6 de agosto donde venció el Marino por tres a uno. Con el equipo de Vilaflor, el Teide F. C., jugó diversos partidos en verano de 1933, como el celebrado en julio, en el que derrotó el Arona al Teide por dos a uno; o el de septiembre, celebrado en Vilaflor, en que perdió el Arona por cinco goles a uno, gol marcado por su capitán Leopoldo O´Donnel. Y en cuyo partido se alinearon: Martín; Linares, Delgado; Mario, Isidro, Luciano; Gregorio, O’Donnel, Santiago, Siverio y Oliva.
Año éste de 1933 de un gran actividad, no sólo en la disputa de los encuentros de fútbol que se organizaban con los equipos que se iban creando, sino que además servían de nexo entre los diferentes pueblos donde se recibía a los equipos visitantes con alegría, organizándose bailes y comidas de hermandad; y devolviéndose la visita lo más pronto posible. Asimismo en Arona hay que resaltar la que creemos puede ser la primera directiva del Club Deportivo Arona. Nombrada en sesión celebrada  el 16 de julio de 1933, en la que se designó como presidente a Eugenio Domínguez Alfonso; secretario, Luis González Barroso; tesorero, Ángel Delgado Frías; y como vocales, Santiago O’Donnell Hernández, Fulgencio Díaz Bernal, José Almeida y Antonio Fumero.
El nuevo campo de la Sociedad Club Deportivo Arona pocos años después plantación de tomates, se inauguró en los festejos de la Virgen del Rosario y el Cristo de la Salud de 1933. Fue bendecido el domingo primero de octubre por el párroco de la Parroquia de San Antonio Abad, José Siverio Díaz. Una vez que finalizó el acto religioso efectuó un saque de honor por la madrina, la niña María Domínguez Sierra, tal como se aprecia en la fotografía que se acompaña y que asimismo muestra a los jugadores: Santiago Martín; Domingo Oliva; Julián Baute; Leopoldo O’Donnel; Santiago Alfonso; Domingo Fumero; Sixto Álvarez; Mario Mesa; Juan Delgado Valentín; Miguel; y Juan Galdón Díaz. Este último fue el maestro en la escuela de niños de Arona, desde el 15 de noviembre de 1930 al 31 de octubre de 1934. Después se celebró un encuentro de fútbol entre el Atlético Arona, El Furia y el Teide de Vilaflor.
En 1934 se conocen  otras tantas referencias, como un encuentro con el Granadilla en el campo de este último, con empate a un gol. O otra de las excursiones que en este caso la realizó el Club Deportivo Hispania de Santa Cruz para el día 10 de junio. El partido ha de resultar muy interesante, debido a ser la primera vez que miden sus fuerzas ambos equipos. Los admiradores del C.D. Hispania que deseen ir a aquel pueblo pueden pasar a informarse a la Rambla de Pulido, número 20. Además de los que se organizaban en los festejos del Cristo de la Salud de octubre de 1934, donde se invitaba a una competición a todos los equipos del Sur de la Isla, entendiéndose por Sur, desde el pueblo de Candelaria, al de Guía de Isora, admitiéndose, además, a los equipos de la capital que han tenido encuentros con el titular de este pueblo. Para su participación los equipos inscritos tenían que depositar en la tesorería de la comisión de fiestas, que ejercía el carpintero José Almeida, la cantidad de 10 pesetas.
Cerremos estas rememoraciones  con los versos de una gran aficionado al Furia, como así se ha conocido siempre al Atlético Arona, Francisco Rodríguez Fumero: Para nadar Grillo y Calamita/ Y para luchador Camurria/ Y en el Sur de Tenerife/ No hay equipo como el Furia.

lunes, 19 de enero de 2015

Anotaciones sobre la festividad de San Sebastián. Adeje

 
  Fiestas de San Sebastián, c. 1960
 
Cada 20 de enero es la cita obligada para ir a San Sebastián, en La Enramada, en la costa del Municipio de Adeje. Muchos vecinos de este nuestro Sur se trasladaban a pie y a lomos de animales para visitar la Ermita de San Sebastián. Se llegaba la víspera, allí se hacía noche, o al alba del mismo día, a cumplir una promesa, a realizar una rogativa o a llevar un animal a bendecir, labor que incluso en algún momento se le practicaba a vehículos de motor. Tradicionalmente se oficia una misa y a continuación se traslada la imagen de San Sebastián a la orilla del mar para la bendición de los animales presentes.
A través de los programas de actos que se celebraban alrededor de cada 20 de enero se conocen algunos de los pormenores por los que ha ido creciendo esta festividad; incluso aquellas obras de mejoras que se han ido ejecutando. Como cuando se informa de los festejos de 1922, en el momento que se estaban a punto de terminar la construcción de una sacristía y un aljibe en la Ermita de San Sebastián. En este año se reseña los donativos que han efectuado, citándose al exportador de tomates, Miguel Pérez Yanes, así como a Juan Esquivel. “El viernes, 20 de los corrientes, se celebrará, como en años  anteriores, la fiesta de San Sebastián, predicando en ella el renombrado orador sagrado Rdo. Padre Antolín Fernández, superior de los Misioneros del I. Corazón de María del Puerto de la Cruz.
Creemos que las mejores introducidas en la ermita y la fama de que está precedido el Rdo. P. Fernández, serán motivo más que suficiente para atraer este año mayor número de favorecidos del glorioso taumaturgo San Sebastián bendito, que tantas lagrimas enjuga a esta gente del Sur.”
Este recinto de San Sebastián encontró un auge de su devoción en el periodo de la Guerra Civil (1936-1939), cuando desde muchos rincones se aproximaban a rogar por la vuelta de los seres queridos. Y al finalizar la contienda se renuevan los votos en honor de San Sebastián. Se festejan en dos días, el viernes 19 y el sábado 20 de enero de 1940: los excombatientes de esta Villa de Adeje preparan solemnes fiestas para honrar a su protector, el glorioso San Sebastián, en la ermita de su nombre. El día 20 se inicia con una misa celebrada a las ocho de la mañana, para efectuar una procesión a las nueve: Saldrá la venerada imagen de Santa Ursula, Patrona de la Parroquia, hasta la Ermita, y a su llegada se oficiará una misa solemne con sermón a cargo del orador Rvdo. P. Felipe Hormaeche S. J. de la Residencia de la Concepción de esta capital. A continuación de esta ceremonia, las veneradas imágenes de San Sebastián y Santa Ursula harán el recorrido de costumbre, celebrándose a las dos de la tarde el regreso a la Parroquia. Todos estos actos serán acompañados de la Banda de música  de la villa.
A partir de estos años es la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos de la Villa de Adeje la que se encarga de su organización. Así en 1953 se conmemora entre el 18 y el 20 de enero con múltiples actos religiosos, que se inician el domingo 18 con el traslado de la imagen de San Sebastián desde su Ermita en La Enramada hasta la Parroquia de Santa Úrsula en Adeje. El día 19, a las 9 de la noche, Nombre en la parroquia seguido de procesión por las calles de esta localidad, durante la cual se quemaran fuegos de artificio. Y el día 20 se inician los festejos a las 9 de la mañana con el retorno de la imagen a su Ermita en una vistosa carroza, confeccionada al efecto, la que será escoltada por otras varias que llevarán nutridos grupos de jóvenes ataviados con el traje regional. A las 11, función religiosa, con vestuario, a cargo del párroco don Marcos Montesinos Armas. Finalizada esta función, será sacada procesionalmente la imagen del Santo Patrono, que recorrerá el trayecto de costumbre. Finalmente se procederá a la vieja tradición de la bendición de todo el ganado concurrente a la romería, el que desfilará ante la imagen.
Terminado el acto de la bendición se procederá a la concesión de premios en metálico a los feriantes que mejores ejemplares presenten de las diferentes especies de ganado que concurran.

  Fiestas de San Sebastián, c. 1960

En esta década de los años cincuenta se continúa con el mismo proceder que este citado año de 1953. Reseñar que al año siguiente se especifica que en la función religiosa se procederá a la ofrenda del trigo. Destacar de 1957 que cuando se recibe a la imagen de San Sebastián en La Enramada se efectúa la bendición y colocación de la primera piedra del Santuario de San Sebastián. Estas obras finalizaron con la bendición de este nuevo templo en honor de San Sebastián, en enero de 1960, a cuyo acto asistió el Prelado de la Diócesis Nivariense, doctor Domingo Pérez Cáceres. En el programa de 1958 se puntualiza la bendición de vehículos: se procederá a la tradicional costumbre de la bendición de todo el ganado y vehículos  concurrentes a la romería, que desfilarán ante la milagrosa Imagen. Y un año más tarde se da cuenta de los festejos populares entre los que figuran conciertos por la banda de música Nivaria, de Arafo, y por el cuarteto Hermanos Álvartez, de la Villa; concurso de ganado, verbenas y otros regocijos.
Y de este modo se ha continuado hasta la actualidad, con esa arraigada costumbre de conmemorar su festividad en su día, el 20 de enero. Añadir a estas anotaciones dos apuntes más, el que tuvo lugar en la mañana del viernes 20 de enero de 1961, y antes de la función religiosa, se procedió a la bendición de una Imagen de la Virgen del Carmen, donada por el vecino de este pueblo don Arturo Trujillo Yanes y familia para el Santuario. O la restauración de la Iglesia de San Sebastián que se llevó a cabo a finales de la década de los años noventa, con un presupuesto que supero los veintitrés millones de pesetas, y en la que se llevó a cabo la terminación y rediseño de las torres laterales y de la fachada principal, se unificaron e impermeabilizaron las cubierta, y se revistieron de piedra los zócalos exteriores, la fachada principal y las torres. Así en el interior se cambió el pavimento, se cubrieron las ventanas de vidrieras y se elevó el Retablo, entre otras mejoras. Para ser bendecido por el Vicario General de la Diócesis, Mauricio González González, en el día de San Sebastián de 1999.

Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Y Arona. Tradiciones festivas. Llanoazur ediciones