jueves, 15 de marzo de 2018

El naturalista Rudolf von Thanner en Vilaflor

Rudolf von Thanner, Lina von Thanner, y sus hijos, Natalie, Lina y Friederich. Vilaflor.
Fotografía: Familia Von Tschusi

El naturalista Rudolf von Thanner en Vilaflor

La Familia Von Tschusi en su página de Facebook aporta unos datos de este ornitólogo que residió en Vilaflor de Chasna a inicios del siglo XX. RUDOLF VON TSCHUSI vs THANNER nace en 1872 en  Austria, hijo de Víctor Tschusi zu Schmidhoffen, también ornitólogo. Y además se añade: “Como Rudolf von TSCHUSI comenzó una carrera militar en Austria. En 1902 se cambió abruptamente su nombre y comenzó a vivir en Vilaflor en Tenerife. Con su esposa Carolina tuvo 3 hijos, Natalia, Carolina y Federico.  Allí se convirtió en un experto en la ornitología de Canarias. Era un incansable colector y taxidermista excelente y vende a la mayoría de los especímenes del Museo A. Koenig (Bonn) y el Museo de Rothschild en Tring, así como a otros museos públicos y privados en Europa. Tras la Primera Guerra Mundial, en 1919 regresó a Austria y murió allí en 1922.”

Rudolf von Thanner
Fotografía: Familia Von Tschusi

Algunos datos de su estancia en Vilaflor se conocen por el Censo de la Población de Vilaflor, a 31 de diciembre de 1910, donde se indica que esta familia residía en la Plaza de la Iglesia. Rudolf von Thanner contaba con 39 años, natural de Austria y de profesión naturalista. Lina von Thanner, de 29 años, natural de Austria. Y sus hijos, Natalie, de 10 años y natural de Portugal. Lina, 7 años, natural de Vilaflor. Friederich, 5 años, de Vilaflor. Residían desde hacía 8 años en Vilaflor.
El astrónomo francés Jean Mascart viaja en 1910 a Tenerife para realizar diversos estudios científicos, entre otros la observación del cometa Halley. Durante su estancia en Las Cañadas se trasladó a Vilaflor, y en su libro Impresiones y observaciones de un viaje a Tenerife, publicó esta fotografía: La casa del Sr. von Thanner en Vilaflor. Creemos que corresponde a la vivienda, semiderruida, que se encuentra al sur de los cipreses y en la trasera de la Casa Inglesa.
A través de una controversia sobre la caza, en 1914, en la que se encuentra inmerso Rudolf von Thanner a quien se le acusa de caza ilegal, se conocen algunas referencias de su estancia en Vilaflor. Interviene el Gobernador Civil, solicitando información al Alcalde de Vilaflor, Andrés Fumero, quien le responde que hace aproximadamente trece años, se encuentra residiendo en este pueblo el súbdito austriaco y eminente naturalista Mr. Rudolf von Tanner, habiendo dado durante tan largo período de tiempo pruebas inequívocas de su respetuosidad y acatamiento a las Leyes de la noble e hidalga Nación española, en la cual y en uno de sus oscuros pueblos, ha buscado hospitalidad.

Añade que a dicho señor no se le escapa lo que el cumplimiento de dicha ley le obliga, tanto en la licencia que tiene para uso de armas y caza, cuanto en la autorización de que se haya previsto, para cazar en todo tiempo aves de paso para la disección y destino a los Museos de Historia Natural de Viena.

La casa del Sr. von Thanner en Vilaflor

lunes, 5 de marzo de 2018

Valle de San Lorenzo, década de 1920

Valle de San Lorenzo, década de 1920

Imagen obtenida desde El Pinito, en el que se recoge parte de esta zona y el camino que lo enlazaba con La Hoya, El Terrero y Chindia.
En primer término resalta la vivienda de Francisco Gómez Cano y Pilar García García, donde además de su residencia dispusieron de tienda, cantina, molino de gofio, panadería, e incluso una fonda, conocida por la pensión de doña Pilar, además de organizar bailes, tal como narra Antonia Valentín Hernández: Empezó doña Pilar con los bailes, ¡fuertes bailes se jacían! Porque es que entonces había mucha gente.
Al frente de la casa se encuentra un vehículo que podría ser en el que se repartía el pan, propiedad de Francisco Gómez, Pancho Gómez. Y recortando el paisaje la silueta de la Montaña de Jama.


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones.


miércoles, 28 de febrero de 2018

Peatonal Estocolmo. Los Cristianos, 1958/1959

Peatonal Estocolmo. Los Cristianos, 1958/1959

Al bienio de 1958/59 pertenecen una serie de imágenes que creemos fueron obtenidas por Bengt Rylander, conocido por don Benito, como esta calle conocida en aquellos momentos como la Tercera Transversal de Juan XIII, la actual Peatonal Estocolmo.
A mitad de la imagen, a su derecha, se encuentra un muro y una vivienda que en esos momentos se acondicionó como vivienda para un grupo de suecos, y que se conoció como la Primera Casa Sueca, y para allí van dos de ellos acompañados por un cuidador. Después de esta vivienda se intuye la calle Juan XXIII, después la conocida como la Casa de Narciso, también ocupada por miembros de la comunidad sueca y después una calle que sería la actual Avenida de Suecia. Al fondo se aprecian algunas cuevas en la Montaña Chayofita.


Documentación: BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones


jueves, 15 de febrero de 2018

Cita del Sur 21. Vilaflor por Emeterio Gutiérrez Albelo



Cita del Sur 21. Vilaflor por Emeterio Gutiérrez Albelo

En esta fotografía, de la colección de Carmen Paz Gutiérrez Arienza‎, hija del poeta Emeterio Gutiérrez Albelo, tomada a comienzos de década de 1930, se observa al poeta de espalda en la aún empedrada Calle del Convento o Calle Juan Rodríguez López, en la actualidad Avenida Hermano Pedro, a su llegada a La Puente, en dirección a las Cuatro Esquinas.
Al fondo, se contemplan, los cipreses en los aledaños de la Parroquia de San Pedro Apóstol y la Casa Inglesa.
Reseña sobre Vilaflor, publicado en 1935, momentos en los que Emeterio Gutiérrez Albelo impartía su magisterio en la escuela pública de Vilaflor. Al ascender por la carretera de Granadilla a Vilaflor, expresa: El paisaje es cambiante y distinto de la tónica y el “leimotiv” de sequedad sureña. Va iniciándose el verdor vegetal de una manera suave, van apareciendo, como heraldos, pregones o llanamente, muestras, unos pinos. Al llegar a Las Mesas, se dilata el muestrario forestal. Y desde aquí, aparece, tendida en lo alto Vilaflor. Dejándose abrazar, apretadamente, ya, por el “stock” completo, “Oh pinos, oh, hermanos en tierra y ambiente, etc.”
Vilaflor
Es un islote rodeado de pinos por todas partes. A 1.500 metros de altura. Su cerca de 2.000 vecinos, su iglesia, sus dos derruidos conventos, sus dos hoteles, sus fuentes de agua finísima, algunas medicinales como la de Agua Agria, su Pino Gordo –de tres metros de diámetro, sus doblados almendros, sus opulentas higueras, sus vividos naranjos, sus hinchados nopales, sus perales dulcísimos, sus pictóricos castaños –hay un paseo largo de estos, en donde ha tomado su nombre- sus manzanos de oro, sus enanos ciruelos –como los de la Huerta Grande- con sus frutos lívidos o dorados, a la altura de la boca.

Y sobre todo, la delgadez de su aire y de sus aguas, su clima seco, saludable, que la ha convertido en un sanatorio. Su traje de fiesta de nevadas alburas, en el invierno; de oros, verdes y azules en el verano …

miércoles, 14 de febrero de 2018

Los Abrigos. Granadilla de Abona. 1963


Los Abrigos. Granadilla de Abona. 1963

Barrio pesquero perteneciente a Granadilla de Abona, pero que ha sido, y sobre todo hasta la llegada de la carretera general del sur, el puerto, la entrada y salida de personas y mercancías del municipio de San Miguel de Abona, por una pista abierta desde la segunda década del siglo XX. Barrio de pescadores en el que se ha producido, en los últimos años, un importante crecimiento demográfico, que además ha sabido adaptarse al presente, comercializando sus capturas y emprendiendo la difícil tarea de la gastronomía. Fotografía obtenida en los inicios de la década de 1960, en la que asimismo se muestra su principal tarea en esos momentos, la pesca. Estampa en un barrio que, como otros tantos de la costa del Sur, se fue poblando con habitantes que iban adquiriendo el conocimiento necesario en las artes de la pesca, primero de costa y con posterioridad en pequeñas embarcaciones. Esta especialización motivó que se fueran asentando en sus costas, que fueran creciendo el número de pobladores que se atrevían, con su esfuerzo, a extraer sus recursos. La mar, el pescador, como bagaje de nuestro patrimonio cultural.


Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones