jueves, 2 de abril de 2015

Semana Santa. Vilaflor

Semana Santa. Vilaflor


Procesión de Semana Santa que dirige sus pasos por el aún empedrado camino que llevaba a El Calvario, por la calle con este mismo nombre. Podríamos situarla a finales de los años cincuenta, casi en el centro de la fotografía se aprecia el salón del cine de Domingo González Martín, para el que se autoriza su construcción en 1953.

Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones

viernes, 27 de marzo de 2015

Cita del Sur 8. Pista de Granadilla a El Médano. Relato de Víctor Zurita

 
Cita del Sur 8. Pista de Granadilla a El Médano. Relato de Víctor Zurita

Relato del periodista Víctor Zurita Soler, publicado en un artículo de 1951 pero que se puede situar a mediados de la década de 1920, cuando en este Municipio sólo existía la carretera de Granadilla de Abona a El Médano, y la carretera general del Sur aún no había pasado de Icor. Sólo estaba la carretera local, de la Villa al Médano, once kilómetros, uno de ellos caso insólito en la isla, sin una curva, se descolgaba la carretera desde el pueblo a la playa sin una construcción en sus márgenes, como no fuera la ventita de Cho Sixto.
La venta de Cho Sixto era parada obligada de peatones, jinetes en burro o yegua y hasta de los que recorrían el trayecto sobre las angarillas de circunspectos o irritados camellos. Yo solía cabalgar en burro, cuando me lo prestaba don Antonio Díaz bajo la condición de que no le hablara de política ni alterase la formalidad de sus convicciones, ya que los días eran de contienda mundial y mis juicios, según me decía, eran opuestos a los que tenazmente sostenían él y su rucio.

Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones
 
Fotografía: Carretera Granadilla de Abona a El Médano.

viernes, 20 de marzo de 2015

Cita del Sur 7. Adeje, por María Rosa Alonso







Cita del Sur 7. Adeje, por María Rosa Alonso

La escritora María Rosa Alonso (1909-2011), filóloga y ensayista, publica en un artículo de 1952 estos retazos sobre Adeje.
Sobre el paisaje cálido, sereno, de Adeje, abrió sus tapas la noche, y de sus nacaradas conchas que se alzaban hacía La Gomera cayó del fondo, la amarillenta perla de una lun redonda. Ella realzó el encanto de una hora en que refresca el aire en la banda del Sur, que en realidad es pleno Oeste. Adeje se enquista inmediato al grandioso barranco del Infierno, quizás clave de su existencia, y se asoma al mar por La Caleta.
La Villa asciende en plano ligeramente inclinado hacía la Iglesia, a la derecha del que sube, y hacía la blanquísima edificación de la izquierda, en la que apenas se advierte el pasado de la Casa-fuerte. En la serenidad de una noche estrellada y caliente, me preguntaba por qué había cobrado tan rápida simpatía por un pueblecito aislado, casi perdido, como todo este maravilloso Sur, en un rincón del mundo.

Fotografía: Calle Grande. Adeje, década de 1920.

Cita del Sur 6. Cuevas en Los Cristianos, por Luis Álvarez Cruz

 
Cita del Sur 6. Cuevas en Los Cristianos, por Luis Álvarez Cruz

Un artículo del periodista Luis Álvarez Cruz (1904-1971) publicado en 1935 relata la razón principal de la construcción de las cuevas en la Montaña Chayofita, en Los Cristianos, su menor coste. El risco se socava en unas semanas; en ocasiones hasta en pocos días. Y así mientras la edificación de mampostería eleva su nivel de gastos a la cifra de tres o cuatro mil pesetas, por lo menos, para conseguir un tipo de vivienda elemental, la cueva apenas si cuesta un montoncito de dinero, unas cincuenta pesetas. Con esto queda resuelta satisfactoriamente la cuestión que atormenta al hombre de la ciudad: la casa. Los hombres de este lejano rincón del Sur han planteado y resuelto su problema. En las entrañas vírgenes de la roca han labrado su casa, han enjalbegado de blanco en interior, le han colocado una puerta al hueco, y sin más preámbulos, se han acomodado en ella. Gente con pocos recursos, humildes, pero además luchadores para sacar adelante una vida que se les ponía ladera arriba, y citando una vez más al gran periodista, con una sonrisa en los labios y con la íntima satisfacción de haberle hecho trampas limpias al juego sucio de la vida.
De estas cuevas se tiene referencias escritas desde, al menos, 1860, donde ya se recoge en el Nomenclator de ese año la existencia de una. En el Diccionario Estadístico-Administrativo de las Islas Canarias, de Pedro de Olive, editado en Barcelona en 1865, se especifica que el caserío de Los Cristianos lo componen 3 edificios de un piso, 1 de dos y 1 choza o cueva.

Documentación: BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Llanoazur ediciones
Fotografía: Cuevas en la Montaña Chayofita. Los Cristianos, década de 1960

miércoles, 18 de marzo de 2015

19 de marzo de 1923. Huracán en Granadilla de Abona


19 de marzo de 1923. Huracán en Granadilla de Abona

En los momentos de esta noticia la población del Sur de Tenerife, se desenvolvía entre la subsistencia y la escasez. Su sustento se arrancaba principalmente a la tierra y a la ganadería. Las dificultades agrícolas eran innumerables, la casi nula presencia de regadío; baja productividad, en muchos casos ligada a la ocupación de tierras marginales de baja calidad; campo descapitalizado; dificultades de mercado; en suma un frágil equilibrio, muy dependiente de la naturaleza y con escasa operatividad para hacer frente a las consecuencias negativas que se producían. Equilibrio roto con frecuencia, como el producido por este huracán acaecido el 19 de marzo de 1923 en Granadilla de Abona.

lunes, 16 de marzo de 2015

Cita del Sur 5. El Sombrerito, Vilaflor, con relato de Manuel Rodríguez Escalona

 
Cita del Sur 5. El Sombrerito, con relato de Manuel Rodríguez Escalona

El Sombrero, en Vilaflor, y el bello relato de exaltación a este paisaje en el que se afincó el cubano Manuel Rodríguez Escalona: “Desde el sitio donde tengo mi mesa de escribir, todo lo domino con la vista. El panorama, espléndido y magnífico, surge ante mis ojos con deslumbradora belleza.
El Sombrerito, con la majestad imponente de las cosas inmóviles, se destaca entre el verde marco de una cordillera de elevadas montañas, y a un lado, el mar extiende su planicie impresionante que se irisa a la luz del sol mañanero.
El espectáculo tiene algo de grandioso en esta clara mañana de mayo, bajo el infinito azul del cielo, que se pierde hasta el infinito azul del mar.
La atmósfera es pura, transparente como una verdad.
El oxígeno de Vilaflor, se apresta a dar vida en esta hora en que instintivamente absorbo su afrodisia hasta la médula.
El paisaje todo, tiene en este instante una quietud profunda, definitiva.”

Fotografía: El Sombrerito. Vilaflor, septiembre de 2012

domingo, 15 de marzo de 2015

Camello de Antonio Delgado, Valle de San Lorenzo

Camello de Antonio Delgado, Valle de San Lorenzo


El Valle de San Lorenzo fue el lugar con mayor número de camellos en el Municipio de Arona. Se utilizaba para arar, para trillar, para el transporte, de todo lo transportable: jable, pinocho, ataos de tomates, cantos, papas, arena, piedras, plátanos; grandes y menudos; carga y transporte.
De la existencia, en el Municipio de Arona, de los camellos hay constancia desde el siglo XVII, pero no es hasta el siglo XX cuando su cifra es significativa, sobre todo en las décadas de los cuarenta y cincuenta cuando están registrados su mayor número, rondando los cien ejemplares, decayendo a partir de los sesenta. A modo de ejemplo desglosamos por barrios los 99 que se recogen con fecha 31 de diciembre de 1945. Un dromedario, que sería su verdadera denominación, había en cada uno de los barrios siguientes: La Sabinita, Guaza, Montaña Fría, Mojonito, Chayofa, Topo, y Cruz Alta. Dos, en Túnez y Vento. Con tres, Altavista y Las Madrigueras. Con seis, Hondura y Cabo Blanco. Con siete, Los Cristianos. Con ocho, Arona casco. Con catorce, Buzanada. Y el resto, cuarenta y uno, estaban censados en el Valle de San Lorenzo.
La drástica disminución de camellos en el Municipio de Arona, queda reflejada en el censo de 1961, donde 19 de los 33 censados, lo están en el Valle de San Lorenzo, entre los que se encontraba uno de propiedad de Antonio Delgado Hernández, a quien se le puede contemplar, a la derecha de esta fotografía obtenida en la década de 1950, en La Cabezada, con un grupo de vecinos, entre los que se encuentran: Modesto Pérez, Herminia Hernández, Mª Luisa García, Rufina González y sobre el dromedario el niño Juan Delgado Pérez.

Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones