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jueves, 25 de diciembre de 2025

Hojas de parra. Colores en este Sur

Hojas de parra. Colores en este Sur

Marcos Brito

 

Tomar el mirafondo cuando la necesidad aprieta, y empapar el ánimo en el interior de la mar, en pos de pescar las palabras con las que poder plasmar las emociones que afloran cuando se aprehende el Sur desde el Sur vivido, soñado, sin superfluos encajes, sin bagatelas. Allí atrapo un pasaje de Juan Ismael sobre un Sur ignoto, oculto, seco y pelado: Creo que lo más puro y genuino de las islas, está en el sur de Tenerife. La tierra es seca y la montaña pelada, los árboles son chatos y el mar es un detalle indispensable siempre, porque actúa siempre pegado al cielo y a la tierra

 

En este Sur los colores se muestran con mayor agradecimiento, su tonalidad rompe la monotonía de la sequedad. La lectura del paisaje, poética colmada de luz y color. Colores del Sur, inagotables matices que se nos muestran al ir percibiendo el deslizamiento del tiempo y al contemplar su sobria belleza, la de las cambiantes perspectivas. Canelos, bermejos, ocres, verdes, .... sensualidad cromática que no deja indiferente al contemplador, se ama, sí o sí, o se reniega. No ha lugar para los amantes de la tiranía del verde.

Amanece en Los Calvaritos, Vilaflor. Luz que surge por los lomos de la Montaña del Pozo. Generosa tierra que sostiene la tradición vinícola con estas viejas parras. El otoño en su apogeo, adquiriendo tonalidades parduscas, terrosas, reflejo de una tierra trabajada a golpes de esfuerzo. Tierra, marrón, parda, canela, llanuras pardas, unamunescas que pensara Gutiérrez Albelo. 
 

Hojas de parras con todos los colores de este Sur.

Bermejos, conjuntándose, allá cuando llega el umbral de la noche, con el Sol de los muertos aposentado en la Montaña de Guajara. O la infinita gama de ocres, esa tonalidad que nos envuelve. Ocres y lomas redondeadas, en las que se sustentó el progreso en este Sur, de las que a través de manos primorosas surgieron las imprescindibles paredes de moradas, de bancales. Ocres y agujeros en la tierra, profundas cuevas después de extender sobre la tierra ese salvador jable.

Y los verdes, cambiantes según el estado vegetativo de la parra, en estos momentos se van abandonando sus infinitos matices, antes de que la hoja se deposite en la tierra, cual abono para la próxima cosecha. 

 

 


 


domingo, 29 de octubre de 2023

Playa del Vino. Los Cristianos

 

            Playa del Vino. Los Cristianos

Marcos Brito

 

Los Cristianos fue el enlace con el mar de Vilaflor de Chasna, a través de un camino real que construyó el mercader catalán Pedro Soler, quien declaraba en un memorial, en 1531, los adelantos que desde hacía un año aproximadamente había ejecutado: “yo he poblado y pueblo un lugar en el término de Abona, e hecho edificar y edifico a mi costa un templo e iglesia que se nombra del Sr. San Pedro y puesto muchos parrales y hecho un molino de moler pan y sacado aguas con mucho trabajo... porque vienen de más de una legua por canales de madera y hago un camino para carretas desde la hacienda hasta la mar”. Tal como expresa Pedro Miguel Martínez Galindo en La Vid y el Vino en Tenerife en la primera mitad del siglo XVI [Publicado por el Instituto de Estudios Canarios. La Laguna, 1998]

Según describe Encarnación Alayón Melo [Los Cristianos, 1915 - 2014] a este lugar también se le conoció como Playa del Vino, tal como le contaba su abuelo Esteban Melo García [En el Censo de Población de Arona, para 1920, constaba inscrito en Tunes, con 76 años y de profesión jornalero]. Decía él, que el primer nombre era la Playa del Vino, porque por aquí se embarcaba, por que bajaban los vinos de los altos y embarcaban por aquí. La versión que yo tengo de mi abuelo, es que dice que esta playa, eso si me acuerdo bien, porque antes no había nada sino en lo que se entretenía uno. Nos hacían cuentos, pues claro una casa aislada allá, mis abuelos nos contaban de la vida y eso, me decían que Los Cristianos se llamaban anteriormente la Playa del Vino. Porque dice que antes se embarcaba, que el vino de Tenerife era muy famoso, y esta zona de aquí de La Escalona, y lo bajaban a esta playa, porque dice que era una playa tranquila y buena pa llegar el barco, y entonces lo sacaban por aquí. No debe sorprendernos esta denominación, ya que la vid se introdujo en la zona de Vilaflor a comienzos del siglo XVI. 

 

 

Pedro Mariano Ramírez y Atenza, escritor, periodista, editor, oficial de la secretaria del Gobierno Civil, recopiló datos para una Guía General y Estadística de las Islas Canarias, con datos recogidos en 1847/48, y que no fue publicada. En el apartado de Puertos. Caletas, playas, ensenadas, surgideros, se enumera el Puerto de Los Cristianos y la Playa del Vino. Sobre el Puerto de Los Cristianos se añade: Se embarcan las maderas que se extraen del Pinar de Vilaflor. Y sobre la Playa del Vino, cuyo pago más próximo es el Pueblo, que se halla a legua y media y que se comunica por medio de una vereda como los demás. Y que por este lugar no se efectúa ningún tráfico.

 


 

jueves, 14 de septiembre de 2023

“Unas copitas/ de vino bueno”. Germán Fumero Alayón, el viejo vate chasnero

 

 

“Unas copitas/ de vino bueno”. Germán Fumero Alayón, el viejo vate chasnero

Marcos Brito

 

Germán Fumero Alayón [Vilaflor 1846-1936], el viejo vate chasnero, ha sido una de las personas más ilustres que ha dado este Sur, y que en Vilaflor lo fue todo a través de su longevidad: alcalde; juez municipal; secretario de varios ayuntamientos; asimismo ejerció de cartero rural, de sochantre, de maestro; además de escritor y gran animador de la vida cultural de su pueblo. 

La participación de Germán Fumero en la vida social de Vilaflor es amplísima. Se le sitúa en los encuentros literarios que se organizaban, en homenajes propios y ajenos; en cuyas informaciones se le cita con gran respeto.

Lo enaltece el periodista Rafael Peña León, quien lo compara con el porte del pino. Allí, en Vilaflor, recio, como añoso pino,/ vive este poeta labrando las endechas./ Ha sacado a la vida máximas cosechas/ encarcelando su espíritu a lo divino.

Lo describe el poeta Emeterio Gutiérrez Albelo, quien impartía su magisterio en la escuela pública de Vilaflor: Con sus largas barbas de monje, sus ojillos vivaces, sus sarmentosas manos, que hacen aún caligráficos prodigios, su lucidez profunda, extraña en tan larga longevidad; sus amables maneras de gran señor, empapadas melancólicamente, a veces, en la recordación de pretéritos rosales: “-Ay, hijo. La vida es así…”

 


El poema Tardes de invierno, de Germán Fumero, fue publicado en la década de 1920, Cuando en las tardes/frías, de invierno,/ me siento helado/ todo mi cuerpo. (…)

También hay otras/ tardes de invierno,/ gratas, alegres,/ de encanto pleno,/ que mis amigos/ más predilectos,/ a mi consagran/ con caro afecto,/ en la morada/ de don Fulgensio,/ jugando al “dómino”;/ que de los juegos/ llamados lícitos/ este prefiero/ Allí charlaremos/ y allí beberemos/ unas copitas/ de vino bueno,/ rojo, tintillo,/ vulgo ´chasnero`,/ de este solar/ puro y selecto.

domingo, 27 de agosto de 2023

Cultivo de la viña y comercialización del vino. Adeje, 1654 a 1656

 

Cultivo de la viña y comercialización del vino. Adeje, 1654 a 1656

Marcos Brito

 

En el Directorio de la Casa Fuerte de mediados del siglo XVII [Directorio de la Casa Fuerte de Adeje por los años 1654 a 56. Recuerdo a el Sr. D. Agustín Millares. Marcial M. Velásquez 1892. Ayuntamiento de Adeje, 2003] se aportan algunos pormenores sobre el cultivo de la viña, y la comercialización del vino, existente en Adeje desde los inicios del siglo XVI.

Viña. Por el mes de Diciembre se ha de cavar, y si la sementera durase dicho mes se hará luego que se acabe sin hacer falta a la cava de la planta de cañas que esto se puede lograr con diez hombres que no sean suficientes para dicha cava de cañas; y al mismo tiempo irá el Mayordomo margullendo todo lo que se pudiere y se ha de podar a su tiempo con gran cuidado y tiento, y se ha de despampanar, y en lo dicho con cuidado y tiento porque no se descubra el esquilino al sol por haberse experimentado en este paraje ser dañoso para el vino, y se arrienda al mismo tiempo que se despampana media viña, porque toda no se puede porque no falte yerba para los camellos, y al siguiente año se arrienda la otra media, y así va alternando esta arrienda, y una vez que esta el esquilino vengado se empieza a levantar y solo se escarda por debajo de la cavesa lo que hiciere daño al esquilino y se va continuando con la mayor brevedad, para que antes que madure esté levantada, y después segunda mano y se lleva a hecho la yerba, y esta  escarda se entiende en la media viña que no se arrienda en aquel año, y para esto se le dan al Mayordomo seis hombres de los más viejos y que lo entiendan. La vendimia se hace de mediado de Agosto en adelante, pues es cuando el fruto está maduro, y no se aguarde que pase parte de la uva porque es dañoso en este paraje, y si sucediese venir alguna agua grande, se aplica más gente para que en menos días se fenezca porque en este paraje se pierde esperando a que se enjugue, porque se pone colorada y después se seca, y se procura pegar en el canto de abajo con media uva de la más sazonada y a la segunda mano se lleva todo ahecho. Advierto que el Mayordomo no consienta criar zarzas, piteras, tuneras, cañas ni otras ramas dentro de la viña, ni las que estuvieren junto a ella que se reconociere estar las raíces dentro, ni se planta ninguna higuera de la dicha viña, y en el mes de septiembre que está la gente más desembarazada, se le pueden dar al dicho Mayordomo cuatro hombres para que se eche alguna margullía en este mes que esta puede gozar algunas aguas y tener anticipado para cuando llegue enero como está dicho. Con el agua los Domingos se riega como se dice en el agua hasta vísperas, y se ha de tener todo cuidado la provechen y asista el viñatero con los regadores. En dicha viña no se consienta entre ganado ninguno, solo si estuvieren muy decaídos dos o tres potritos por quince días pueden entrar y reformados si precisaren otros ponerlos en su lugar. El mosto luego que se eche en las pipas a cada una se le ha de echar medio almud de yeso arcolinado y se resuelve veinte o treinta días, dándole vara dos veces al día, teniendo cuidado antes de echarlo que estén bien limpias y esto que lo ejecute el Mayordomo de la viña.

 

Vino. Este mando el que no se venda en la venta a más precio del que se vendiese en Garachico o el Puerto de La Orotava que se tendrá el cuidado de saber a como se vende en las ventas para arreglarse a dicho precio y lo que se da son tres reales de cada barril, y barril llenado barril pagado. El aguardiente, este se vende a un real y medio el cuartillo o lo que pareciere razón, respective al vino por frascos, y frasco llenado frasco pagado y al cabo del año se le ajusta y paga dicho aguardiente a siete por ciento. El vinagre se vende a un cuarto menos que el vino y si tiene agua, a la mitad de dicho vino y se paga la comisión como el aguardiente, y cuidado con las pipas que pareciere se van volviendo el que se vaya gastando en dicha venta y de no ser suficiente se hace en aguardiente. Adviertese que la merma del vino al cabo del año es diez por ciento teniendo salida en el discurso del año, y si no tuviere salida quince que es lo más y el aguardiente quince por ciento. Y advierto el cuidado de dejar algunas pasas para los esclavos enfermos. Asimismo advierto, que para la media arrienda ha de haber falta de gente por lo embarazoso del tiempo, y así puede el Mayordomo salir a buscarla de fuera y se les podrá dar medio real de plata y medio cuartillo de miel de jornal.

 

Viñatero su obligación. Todas las noches ha de venir a dar cuenta de lo que se ha hecho en aquel día, o hay que hacer, y se le advierte cumpla con su obligación, y si entre semana trae gente libre viene a dar cuenta de lo que se ha hecho y las fallas, menos en el tiempo que hay uvas, y que en este tiempo no consienta que ninguna persona llegue a su casa con el pretexto de visita ni otro alguno que sea de este lugar o fuera de él. Adviértese que no se consiente al viñatero hacer huerta dentro de la viña ni sus contornos, por quitar la ocasión de que se gaste agua, aunque diga él que no se gasta. Permítesele a este Mayordomo o Viñatero críe hasta dos reses como sean carneros o cabrias. Y se le encarga el cuidado de venir por treinta días a dar vara a las pipas dos veces al día.