miércoles, 7 de octubre de 2020
lunes, 10 de agosto de 2020
Guagua de Transportes de Tenerife. Granadilla de Abona
Guagua de Transportes de
Tenerife. Granadilla de Abona
A finales de la década de 1920 se crea la empresa Transportes
de Tenerife. Comenzó sus servicios con el Sur cubriendo la línea hasta Güímar,
después hasta Arico, con la obligación de atender el servicio de las nuevas
carreteras que se fueran abriendo al tráfico, la carretera general del sur y
sus desviaciones. Así cubrió la línea de Granadilla-El Médano con la guagua que
se recoge, en una toma de la década de 1960 en su parada en Granadilla de Abona.
Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur
ediciones.
martes, 14 de julio de 2020
Recogida de papas en el Toscal de los Herreros. HERREROS, MACHANGOS y CHOLERA
"En el Valle de San Lorenzo se ejerció esta profesión
durante décadas. En Cáceres, aún se mantiene en pie esa vieja herrería que
resuma nostalgia por entre sus muros de piedra seca. El primer herrero de esta
saga, José Díaz León, José el Herrero,
era natural de Jama y se asienta en el Valle de San Lorenzo, contrayendo
matrimonio con Adela Hernández Alfonso. Aquí se encontraba por lo menos desde
1890, según consta en el censo electoral de ese año, en el que inscribe con 33
años de edad y de profesión herrero.
Años de dificultades para conseguir aprovisionarse de los materiales
imprescindibles para ejercer este quehacer, para lo que precisaba desplazarse a
Santa Cruz de Tenerife. Se trasladaba caminando a Vilaflor, allí pernoctaba y
en la madrugada partía por la cumbre, adquiría lo necesario para su labor, lo
depositaba en el muelle y regresaba a pie. Así lo relata José Díaz Hernández: Mi abuelo primeramente iba andando por aquí,
se quedaba en Vilaflor, cas señor Antonio Cano y después seguía pa Santa Cruz y
después las cosas le venían en barco a Los Abrigos y después en camellos
traiban el hierro y el carbón parriba, hasta cuando vino la cosa de los
camiones.
Dos hijos de esta pareja, y quienes también heredan
el apodo, constan inscritos como herreros en el Padrón Municipal de Arona de
1926. Cristóbal Díaz Hernández, de 35 años y soltero; y José Díaz Hernández, de
39 años, casado con Ángela Hernández Delgado, y conocido por Pepe el Herrero o Pepe el Cojo, por poseer esa discapacidad físico. José Díaz y
Ángela Hernández son los padres de cuatro hijos, que han perpetuado el apodo:
Ángel; Juan; José, también conocido por José
Rubio, por su tez clara; y Ángela Díaz Hernández[1].
Por las manos de estos Herreros han pasado una buena parte de las rejas de los arados, de
las herraduras de caballos o mulos, de las chapas para las vacas, o los clavos
que se han utilizado en esta parte del Sur en la que le reclamaban sus trabajos.
Asimismo crearon herramientas, además de su mantenimiento constante, para las
canteras de piedra chasnera o de cantos, en la construcción del entramado de
pistas y carreteras, y cuando comenzaron a llegar los primeros camiones
adaptaron su habilidad para elaborar las barandas de hierro. Y con ellos se ha
perdido lo que motivó este sobrenombre, esa profesión de yunque y golpe, de
calor y frío, de fuerza y destreza, de maestría"
Documentación: BRITO,
Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y
memoria. Y Nombretes en el Sur de
Tenerife. Llanoazur ediciones.
[1] BRITO,
Marcos: “José Díaz Hernández y la saga de Los Herreros”. La Opinión, 10 de diciembre de 2006.
lunes, 6 de julio de 2020
Juan Couros, JUAN EL BUZO
![]() |
| Juan Couros, Juan el Buzo, con escafranda |
Apodo que procede de la
profesión que ejerció Juan Couros, Juan
el Buzo, a quien también se le nombra por el gentilicio El Griego, por ser natural de Grecia. Juan el Buzo se estableció en el Porís de Abona cuando se construyó
su muelle – embarcadero a finales de la segunda década del siglo XX. Según el
Padrón Municipal de Arico de 1930 residía en el Porís de Abona desde hacía 10
años. Y en este pago costero contrajo matrimonio con María Luisa Armas García,
y desde aquí se desplazaba a realizar labores de buzo en la construcción del
muelle de Santa Cruz de Tenerife. A este oficio dedicó buena parte de su vida,
en los padrones de habitantes de 1924 y 1930 se recoge como profesión la de buzo, y antes de recalar en las Islas
Canarias trabajó en Nueva York, de cuyo lugar es la fotografía que ilustra este
comentario.
En el Padrón Municipal de
Arico, a 3l de diciembre de 1930, Juan Couros se encuentra inscrito en Porís de
Abona, cuenta con 44 años de edad, natural de Grecia, de profesión buzo, y residiendo en Arico desde hace
10 años. Casado con María Luisa Armas García, de 30 años de edad y de profesión
su casa. Y con los hijos: Dolores, de
8 años; Mercedes, 7 años; y Concepción Couros Armas, de 3 años de edad. En el
Padrón Municipal de 1950, Juan Couros había fallecido cuando estos niños eran
pequeños, constan inscritos otros hijos: Juan Antonio, de 19 años y de
profesión jornalero; y Sebastián
Couros Armas, de 17 años y de profesión pescador.
Documentación: BRITO,
Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife.
Llanoazur ediciones.
miércoles, 24 de junio de 2020
Manuel Risco Hernández, TÉTERE
Manuel Risco Hernández, TÉTERE
Como han apuntado diversas
fuentes, este apodo procede de la infancia de Manuel Risco Hernández, Tétere, cuando en cierta ocasión su
madre le envió a la venta para comprar algunos productos como fósforos, aceite
y gas, y él para no olvidarse, dado el largo recorrido entre su casa de Túnez
hasta la tienda de Ceferino Mena, en Arona, fue repitiendo: fósforos, tétere y gas. En Túnez, barrio
aronero, se encuentra rotulado un camino con su nombre: Camino Manuel Risco “Tetere”.
En el Padrón Municipal de Arona, a
31 de diciembre de 1931, Manuel Risco Hernández consta inscrito en Túnez,
contando 13 años de edad y de profesión jornalero;
hijo de Domingo Risco Delgado, de 46 años, y María Hernández Rodríguez, de 44
años.
Documentación: BRITO,
Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife.
Llanoazur ediciones.
miércoles, 22 de abril de 2020
María Luisa Hernández y la niña Teresa Linares. La Hoya. Valle de San Lorenzo
María
Luisa Hernández y la niña Teresa Linares. La Hoya. Valle de San Lorenzo
Antonio
Hernández Rodríguez y Carolina Reverón Tacoronte, padres de María Luisa Hernández
Reverón, instalaron en La Hoya el primer locutorio telefónico existente en el
Valle de San Lorenzo. Locutorio que dependía del Cabildo Insular de Tenerife. Se
emplazó a mediados de la década de 1920, en la vivienda de Antonio Hernández
Rodríguez, quien solicita, con fecha 10 de agosto de 1924, que se
instale en su casa de La Hoya, y que además se le nombre encargado. Central
telefónica que fue atendida, hasta finales de la década de 1970, en los
primeros momentos por Carolina Reverón Tacoronte y luego por su hija, María
Luisa Hernández Reverón, a la que se le nombra como María Luisa La Hoya o María
Luisa la del Teléfono.
En
la fotografía se recoge a María Luisa Hernández Reverón y a la niña Teresa
Linares Martín. Y a la izquierda la vivienda y el rotulo de este locutorio
telefónico.
Documentación: BRITO,
Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y
memoria. Llanoazur ediciones.
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