domingo, 27 de octubre de 2013

Tumbando almendras. Aripe

 
María Rodríguez González, de Aripe, Guía de Isora, donde nació en 1935, y que siempre ha estado vinculada a este cultivo, con una gran mano para tumbar la almendra con la lata, con la larga vara con la que se golpea el árbol. Apunta María, primera por la izquierda, que la almendra se solía vender sin majar. Se tumbaban con la lata, se recogían, se trasladaban a la vivienda, se escogían, se les retiraba la cáscara verde, a la que aún la tenía, y se almacenaba en el granero. La cáscara verde se solía colocar en el estercolero y utilizarla con posterioridad como abono, y la seca se podría utilizar para alimentar el fuego del fogal.
Fotografía: Los Tomillos. Aripe. Guía de Isora, octubre de 2007

Membrillo en Soledad

 

Con la soledad de un membrillero, con la soledad de su único fruto. Entre pinares y parras, entre aislamientos por abandono, entre negruras de fuegos y desidias, se muestra la esperanza, el colorido, la frescura del fruto.
Desde las faldas de la Montaña de doña Cándida, al Norte de los Llanos de Trevejos. Vilaflor
Fotografía: octubre, 2013

viernes, 25 de octubre de 2013

Niña/o en la Playa de Los Cristianos, 1933


 
  Niña/o en la Playa de Los Cristianos, 1933

Imagen de un niño/a y dos latas de combustible en la Playa de Los Cristianos, publicada en la prensa en abril de 1933. Al fondo se aprecia la zona de El Puerto, el edificio de “La Fábrica” y Los Riscos de la Montaña de Guaza.
Anselmo García Melo vendía las latas de petróleo y de gasolina que le remitía el empresario de Guía de Isora, Gerardo Alfonso Gorrín, quien ejerció de representante en el Sur de Tenerife de la empresa Vacum Oil. Estas latas llegaban a Los Cristianos a través de los barcos de cabotaje, como el Isora o el Adeje, y que en los momentos de esta fotografía se descargaban por la playa ya que el embarcadero se comenzó a construir en abril de 1933.
Por la sombra proyectada hacía el Este, la fotografía fue tomada en un atardecer en la playa de Los Cristianos libre de edificios de apartamentos, de tumbonas y de bronceadores.

BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones

jueves, 24 de octubre de 2013

Montaña Chayofita. Los Cristianos c. 1958

 
  Alf Johnsson y Montaña Chayofita. Los Cristianos c. 1958
Imagen irreconocible de Los Cristianos a finales de la década de los años cincuenta. Alf Johnsson, popularmente don Alfonso, uno de los primeros turistas suecos que se asentaron en este pueblo de pescadores, se encuentra en la carretera que enlazaba Los Cristianos con Arona. Desde esta zona se aprecian en primer lugar algunas huertas de cultivo de tomates, al fondo los conocidos por los Cuartos de María Amalia, por su propietaria Mª Amalia Frías Domínguez; y al fondo la silueta de algunas de las viviendas de Los Cristianos, la Montaña Chica y la Montaña Chayofita.
Fotografía de Bengt Rylander

BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones

Pique y rosa de Luisa Martín Fumero



Las rosas se denominaban por la forma en que se confeccionaban: de pera, de hoja, etc. Con posterioridad se unían entre sí o a telas. En Arona adquirió gran prestigio el denominado “encaje de Arona”, cuya peculiaridad consistía en coser las rosas a un papel y unirlas a través de este tipo de encaje, en forma de hilo trenzado. Lo ejecutaba Consuelo Bethencourt, de quien adquirió prestigio en este arte Tomasa González Barroso. Arte que se perdió, con la muerte de Luisa Martín Fumero, a quien pertenece este pique y la rosa.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Jesús Domínguez, EL GRILLO. Olímpico en Londres, 1948

  Jesús Domínguez Martín. Década de 1950

Los XIV Juegos Olímpicos se celebraron entre el 29 de julio y el 14 de agosto de 1948, en Londres. Los primeros Juegos Olímpicos de Verano después de los de 1936, que se realizaron en un país que se estaba recuperando de los destrozos de la Segunda Guerra Mundial. A estos juegos asistió el playero Jesús Domínguez Martín, El Grillo, del que la prensa de la época publicaba que ocupó el cuarto puesto en su eliminatoria de 100 metros libres, desconociéndose su clasificación en las eliminatorias de 400 y 1500 metros.
Jesús Domínguez Martín nació en enero de 1927, en otras fuentes se anota el año de 1926, en Los Cristianos. En el Padrón Municipal de Arona, a 31 de diciembre de 1931, Jesús Domínguez Martín consta inscrito en Los Cristianos, cuenta con 6 años de edad, hijo de José Domínguez León, de 35 años de edad y de profesión jornalero; y de Aurelia Martín Rancel, de 30 años y de profesión jornalera.
Su nombrete, El Grillo, procede de su infancia. Un niño inquieto que continuamente indagaba como descubrir nuevos ruidos. Ese no parar, para lo que se ayudaba de cualquier utensilio que tuviera a mano, como cuando raspaba la puerta de su tía María Flora con alguna cuchara. Y fue su tía María Domínguez León, María Flora, la que instauró este apodo al comentar que el chiquillo parecía un grillo.
Jesús Domínguez Martín, El Grillo, trabajó en su juventud en los hornos de cal de su familia, en la zona de la Playa de la Carnada, en Los Cristianos. Aquí comenzó a nadar, y a ganar, en las pruebas de natación celebradas en los festejos del pueblo, a comienzos de la década de los años cuarenta. Fue a partir de su ingreso en el servicio militar, en 1946, cuando tuvo el primer contacto con las piscinas, participando al año siguiente en unos Campeonatos Nacionales, celebrados en Las Palmas.
En 1948 mejora todos los tiempos canarios de las distancias entre los 200 y los 1.500 metros, en estilo libre. Ese año participó en las olimpiadas de Londres. Al año siguiente obtiene, en Palma de Mallorca, sus primeros títulos en los campeonatos nacionales, lo fueron en 400 y 1.500 metros libres; además de un segundo puesto en 100 metros y el primero en los relevos 4x200 metros. Fue un nadador completo, desde 1950 añade la braza a la lista de sus galardones y a partir de 1954 también compite en mariposa. De entre su amplio historial deportivo, hasta su retirada de la competición en 1958, y según un resumen que facilitó Jesús Domínguez, destacar que fue 29 veces campeón de España individual y 48 en pruebas por equipos. Se le recuerda sobre todo por ser el nadador español con mayor número de título y marcas nacionales. 

Jesús Domínguez Martín. 1996
Entre sus muchas distinciones posee la Medalla de Oro, concedida en 1958, al mérito deportivo de la delegación nacional de Educación Física y Deportes. La Corporación Municipal de Arona le distingue al denominar una calle de Los Cristianos con su nombre: Calle Jesús Domínguez “Grillo”; designación que asimismo lleva el Complejo Polideportivo Jesús Domínguez El Grillo de Los Cristianos. En noviembre de 2000 recibe el galardón instaurado por el Patronato Municipal de Deportes de Arona: Premio Internacional del Deporte Arona 2000.
Este gran nadador, fallecido en 2003, recibió en los festejos de Los Cristianos de 1948, una vez que regresa de las Olimpiadas, un homenaje en su pueblo natal. Se celebró un concurso de natación, en los que participaron, además de Jesús Domínguez, Francisco Calamita, Gunnar Beuster, Fernando Domínguez y Guerrero, y otros nadadores de la localidad. Como así consta en el programa de estos festejos, realizándose el domingo 12 de septiembre: A las doce, exhibición de natación, en la que tomaran parte nuestro gran atleta y campeón Jesús Domínguez Martín y otros varios aficionados a este deporte, cuya competición será de 100 metros libres, 100 metros espalda y 400 metros libres, disputándose los vencedores tres copas.
Cuando Jesús Domínguez abandona la competición de la natación, que luego retoma con los master, y vuelve la vista atrás comenta, en una entrevista de 1959, que el mejor recuerdo que tiene es la participación en las Olimpiadas de Londres. El llegar a olímpico es la máxima ilusión de todo deportista y yo logré esa aspiración en 1948. En anterior entrevista apunta algo más sobre estas Olimpiadas: el grupo estuvo integrado por Guerra, Ferry, Febrero, Pérez, Calamita y un servidor. No nos podemos quejar; en relación con las grandes figuras mundiales, nuestra intervención fue discreta. Desde el punto de vista nacional, batimos la marca española de los cuatro por doscientos metros; de nueve minutos cuarenta segundos, quedó establecida en nueve minutos veintiocho segundos. Por lo que a mi respecta, en la piscina inglesa le di una buena sacudida al record nacional de los doscientos metros “crawl”; lo dejé en dos minutos veinte segundos.  

Documentación: BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares.]. Llanoazur ediciones 

lunes, 21 de octubre de 2013

Salinas naturales. Malpaís de la Rasca

 
El cabrero Salvador González Alayón, gran conocedor de la zona, anota sus recuerdos sobre estos menesteres en las salinas naturales de la Punta de la Rasca. Desde su abuela Francisca Pérez al cabrero Francisco González, Pancho Pachanga, fueron numerosas las personas que se acercaban a esta costa para raspar sal en los charcos naturales. “Mira que había gente que vivía de la sal, esa gente pues todos los días traíban la sal, la secaba abajo, lo vía usté, tenían hasta sus lajitas donde tenderlas, que no se si se verá por allí todavía las piedras esas, las ponían sobre las lajitas a escurrirlas, después en un farjito desos de turba.”
La Punta de la Rasca fue fuente importante en la obtención de la sal, en la búsqueda de los recursos que ayudaran a salir adelante, del sustento necesario para supervivir. Muchas familias, en algunos casos mujeres solas, bajaban de las medianías a llenar los pequeños charcos de agua, a recoger la sal. Era un trabajo de verano, cuando la zafra de los tomates había terminado, cuando el cereal ya estaba recogido y trillado en la era; también fue el trabajo de alguna que otra vendedora de pescado. 
Fotografía: Al Oeste del Callao Pestana. Punta de la Rasca, febrero 2009.