sábado, 15 de agosto de 2015

Secado de la cochinilla. Valle de San Lorenzo, década de 1940


Secado de la cochinilla. Valle de San Lorenzo, década de 1940




Salón de Casiano Linares Reverón y a María Luisa Hernández Reverón, conocido por el salón de María Luisa, en el Valle de San Lorenzo. Imagen obtenida a comienzos de la década de 1940 y en la que se recoge el modo de proceder para el secado de la cochinilla, tal como lo apuntó María Luisa Hernández: se ponía en sacos, la cantidad de cochinilla y la cantidad de arena, un poquito menos de arena. Eran dos hombres, uno se ponía por allí y otro por aquí, cada uno con el saco así en las manos, dándole paquí y pallá y cuando ya estaba ya negrita la cochinilla se ponía en tableros, se tendían al sol. Todas las noches se recogían los tableros, pa que no les diera humedad. Esa cochinilla cuando ya estaba seca se ponía en una zaranda y se le sacaba la arena y quedaba la cochinilla sola. Entonces eso se llenaba en los sacos de cochinilla y los llevaban a Santa Cruz a casa de don Octavio. En los tableros se puede apreciar las iniciales de este exportador, Octavio Hernández Otazo: O H O. El auge del aprovechamiento de la cochinilla se produjo en la mitad del siglo XIX, decayendo después de la década de los setenta de este mismo siglo, con las anilinas sintéticas. Su recolección continuó en el Sur de Tenerife, como en el Valle de San Lorenzo, donde entre las décadas de los años treinta y cincuenta fue un recurso más con los que paliar las paupérrimas arcas domésticas. De esos primeros años se han encontrado referencias de su comercialización en el Valle de San Lorenzo, como la del empresario Juan del Álamo, que compraba y vendía con la grana en la década de los años sesenta del siglo XIX. Ya en el siglo XX se tiene constancia de otras personas que comercializaban con la grana, como Juan García, quien la almacenaba en Llano Mora; Pedro García Valentín, en la Calle Nueva; o Juana García Valentín y Félix Ramos Medina, en Llano Mora.

Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones

No hay comentarios:

Publicar un comentario