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jueves, 25 de diciembre de 2025

Hojas de parra. Colores en este Sur

Hojas de parra. Colores en este Sur

Marcos Brito

 

Tomar el mirafondo cuando la necesidad aprieta, y empapar el ánimo en el interior de la mar, en pos de pescar las palabras con las que poder plasmar las emociones que afloran cuando se aprehende el Sur desde el Sur vivido, soñado, sin superfluos encajes, sin bagatelas. Allí atrapo un pasaje de Juan Ismael sobre un Sur ignoto, oculto, seco y pelado: Creo que lo más puro y genuino de las islas, está en el sur de Tenerife. La tierra es seca y la montaña pelada, los árboles son chatos y el mar es un detalle indispensable siempre, porque actúa siempre pegado al cielo y a la tierra

 

En este Sur los colores se muestran con mayor agradecimiento, su tonalidad rompe la monotonía de la sequedad. La lectura del paisaje, poética colmada de luz y color. Colores del Sur, inagotables matices que se nos muestran al ir percibiendo el deslizamiento del tiempo y al contemplar su sobria belleza, la de las cambiantes perspectivas. Canelos, bermejos, ocres, verdes, .... sensualidad cromática que no deja indiferente al contemplador, se ama, sí o sí, o se reniega. No ha lugar para los amantes de la tiranía del verde.

Amanece en Los Calvaritos, Vilaflor. Luz que surge por los lomos de la Montaña del Pozo. Generosa tierra que sostiene la tradición vinícola con estas viejas parras. El otoño en su apogeo, adquiriendo tonalidades parduscas, terrosas, reflejo de una tierra trabajada a golpes de esfuerzo. Tierra, marrón, parda, canela, llanuras pardas, unamunescas que pensara Gutiérrez Albelo. 
 

Hojas de parras con todos los colores de este Sur.

Bermejos, conjuntándose, allá cuando llega el umbral de la noche, con el Sol de los muertos aposentado en la Montaña de Guajara. O la infinita gama de ocres, esa tonalidad que nos envuelve. Ocres y lomas redondeadas, en las que se sustentó el progreso en este Sur, de las que a través de manos primorosas surgieron las imprescindibles paredes de moradas, de bancales. Ocres y agujeros en la tierra, profundas cuevas después de extender sobre la tierra ese salvador jable.

Y los verdes, cambiantes según el estado vegetativo de la parra, en estos momentos se van abandonando sus infinitos matices, antes de que la hoja se deposite en la tierra, cual abono para la próxima cosecha. 

 

 


 


martes, 22 de febrero de 2022

Cruz de Guanche, Valle de San Lorenzo. Década de 1950


Cruz de Guanche, Valle de San Lorenzo

En buena parte del siglo XX hubo un oficio que prevalecía en número por sobre todos los demás: jornalero; en muchos de los casos de la primera mitad del siglo era sinónimo del trabajo del tomate. El comienzo de este cultivo en el Sur de Tenerife se produjo a finales del siglo XIX, implantado por Fyffes en Hoya Grande, Adeje. En Arona se tiene constancia de su inicio en la cosecha 1902/03 cuando Antonio Alfonso Gorrín lo introduce en Cho. Para este periodo, y según nos recuerda el cabrero Salvador González Alayón, su madre trabajó a la edad de 19 años en otra plantación, en la propiedad de Serapio Feo, en Quemada, esto es en 1903. Al año siguiente sembró Segundo García, en Cho; y en 1905, Tomás Bello, en Guaza del medio, transportando el agua desde Los Cristianos, lugar este último donde también se llegó a sembrar en esta primera década.

El cultivo del tomate, de ciclo vegetativo corto, y con necesidades de agua menores que la platanera, precisaba unas condiciones económicas, sociales y adaptación al medio que se cumplen perfectamente en la franja costera del Municipio de Arona. Concentración de terrenos y de capital, suelos pobres y llanos, y un clima de máxima insolación.

Otra fotografía relacionada con tareas de este cultivo es la que se obtuvo, en la década de 1950, en la Cruz de Guanche, Valle de San Lorenzo. Nos muestra a una familia en un alto en las labores de amarrado. De derecha a izquierda: José Manuel, Elvira y Guillermo Delgado Bello, Ana Bello García y Dolores Delgado Bello.

PUBLICADA EN:

BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. 2005. Ed. en B/N, port. a 4T, formato 26x24 cm. 148 pág. 230 fotografías antiguas.

ISBN: 84-934172-4-6

miércoles, 4 de agosto de 2021

Torre y campanario de la Parroquia de San Lorenzo Mártir

 


Torre y campanario de la Parroquia de San Lorenzo Mártir

 

DOCUMENTACIÓN:

BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. 2005. Ed. en B/N, port. a 4T, formato 26x24 cm. 148 pág. 230 fotografías antiguas.

 

“La torre y campanario de la Parroquia de San Lorenzo Mártir lució su esplendor en las fiestas que se celebraron el 10 y 11 de agosto de 1949. Las obras se iniciaron el 4 de julio y finalizaron el 6 de agosto. Para sufragarlas se realizaron desde colectas, comedias, como las de los días 20 y 27 de marzo, además de las contribuyentes de honor, como las del padre Santiago María Andrés, Luciano Bello Alfonso, Juana Bello, Carmen Hernández, Petra Bello Rodríguez, Ildefonso Bello Bello, María Luisa Linares Reverón o Gumersindo Robayna.

Pero este año la alegría de los fieles de la Parroquia tenía diversos motivos, la construcción de la torre, pero también el arreglo de una vieja campana, la mayor de la dos existentes, que fue donada en 1900 por Francisco Mena y que se encontraba inservible por estar resquebrajada. Se vuelve a fundir, en los talleres de Manuel Rojano en Santa Cruz de Tenerife, y se le añaden 20 kilos más. Esta fundición tuvo un coste de 2.500 ptas. De las que dos mil aportó el entonces Capitán General de Canarias, Francisco García Escámez. Pero no sólo se estrenó torre y campana. Para la ocasión la Virgen de la Encarnación lució un nuevo manto, donado por Elena Linares Reverón.

En todos estos actos estuvo presente la imagen del Patrón de Arona, San Antonio Abad. Desde Arona partió en procesión en la mañana del 10 de agosto, permaneciendo en la Parroquia de San Lorenzo hasta el 18 del mismo mes, desde donde se le trasladó en procesión a su Parroquia, por el camino de Tunes, el mismo que a su llegada. Todo ello se llevó a cabo gracias al esfuerzo de los vecinos del Valle de San Lorenzo y al empuje del párroco Ricardo Díaz Delgado.

El programa de fiestas de 1949, en honor de San Lorenzo Mártir y de la Virgen de la Encarnación, fue el siguiente:

Día 10.- A las ocho de la mañana recibimiento de la banda “Estrella de Abona”, de la Villa de Arico. A las 8.30, de la Parroquia de San Antonio Abad saldrá procesionalmente el Santo Patrón San Antonio hacia el Valle, saliendo a su encuentro una procesión con San Lorenzo. A las 11.30 función religiosa con vestuario y sermón a cargo del párroco de San Miguel, don Santiago Hernández Rodríguez; interpretando la misa de Perosi un coro de jóvenes de A.C. de San Miguel. A las tres de la tarde, carrera de sortijas. A las 5 concierto musical en la plaza de la Iglesia. A las nueve de la noche saldrá la procesión que recorrerá las calles principales de la localidad, quemándose en su trayecto fuegos artificiales. A las 11, verbena.

Día 11.- A las 11 de la mañana, misa cantada en honor de Nuestra Señora de la Encarnación, con sermón a cargo del párroco de Arona, don Ricardo Díaz Delgado. A continuación, procesión alrededor del templo. A las 4 de la tarde bailes típicos regionales. A las 10 de la noche, concierto musical en la plaza.”

 


 

martes, 6 de julio de 2021

Alumnas de la escuela de El Pinito. Valle de San Lorenzo

 


            Alumnas de la escuela de El Pinito. Valle de San Lorenzo

 

La Escuela de Niñas del Valle de San Lorenzo se instaló en un local en El Pinito, alquilado por el Ayuntamiento de Arona y propiedad de Ricardo Reverón Sierra. Reunía las condiciones adecuadas de construcción, higiénicas, sanitarias, que se solicitaban para su creación definitiva,  según acta fechada el 18 de septiembre de 1929 en el Valle de San Lorenzo, en la que participaron: el señor Alcalde Don Eugenio Domínguez Alfonso, el Sr. Inspector de primera enseñanza, Don José Ruiz y Galán, el Medico titular D. Manuel Cabrera Valdivia, y el Maestro de obras D. José Almeida Hernández, actuando de Secretario el que lo es del Ayuntamiento, D. Miguel González Barroso. Contaba con una superficie de cuarenta y ocho metros cuadrados; espacio habilitado para contener un máximo de 48 alumnas.

Fotografías de alumnas de esta escuela fue tomada en los últimos años de la década de los cuarenta, en ella se recoge a la maestra Juana González González, natural de Los Llanos de Aridane, donde nació en 1892. Casada con un vecino del Valle de San Lorenzo, también maestro nacional, José Navajas Llarena. Tomó posesión, en sustitución de Juana Sierra Medina, el 24 de septiembre de 1930. Por sus clases pasaron varias generaciones, que la recuerdan con ese mismo cariño que les trasmitió tanto en el aula como fuera de ella. Fueron más de treinta años los que regentó esta escuela, hasta su jubilación el 28 de febrero de 1962.


En el grupo aparecen, de izquierda a derecha y de abajo arriba: Nena Delgado García. Conchita Linares Hernández. Mª Isabel Bello Beltrán. Juana García Valentín. Isabel García García. Juana Hernández Valentín. En la segunda fila: María Hernández González. María del Carmen García Sierra. María Alayón Valentín. Mª Luisa Hernández Valentín. Antonia Hernández. Mª Luisa Sierra Hernández. Ana Donate Torres. María González González. Dominga Delgado Bethencourt. Antonia Tacoronte González. En la tercera fila: Isabel García Cuesta. Carmen Pérez Hernández (semi tapada). Gregoria Reverón González. Antonia Domínguez. Mª del Carmen Delgado Pérez. Mª Isabel García González. Mª del Carmen González Donate. Erminda Pérez Delgado. Y en la cuarta fila: Ana Hernández Bello, quien solía ayudar en las clases. La profesora, Juana González González. Asunción Pérez Delgado. María Pérez Hernández. Elisa Marrero. Mª de los Angeles Sierra. Josefa Tacoronte González. Angela Díaz Hernández. Avelina León Viera. María Hernández. Ana María Delgado Díaz. Mª del Carmen Casals González y Ana María Navajas González, hija de Juana González y de José Navajas.

 

Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones, 2005.

 


 

 

lunes, 5 de julio de 2021

La Escuela y la Iglesia de Las Galletas. Década de 1960

 


La Escuela y la Iglesia de Las Galletas. Década de 1960

 

“La Escuela Mixta de Las Galletas es otro ejemplo más del retraso con que se creaban las infraestructuras oficiales. Después de la instauración de las escuelas ya reseñadas se contempló el vacío educacional que existía en Buzanada y Las Galletas. Desde los comienzos de la década de los treinta son múltiples las noticias y los informes cruzados entre diversas instituciones y el Ayuntamiento de Arona para su pronta creación. Los años pasan sin ver el fruto deseado, así en noviembre de 1940 se apunta, por el Alcalde-Presidente de Comisión Gestora Fulgencio Díaz Bernal, la necesidad de crear dos escuelas unitarias, una de niños y otra de niñas, en Las Galletas, época en la que cuenta con 36 niñas y 42 niños en edad escolar.

La ausencia de esta escuela es una de las razones por las que un grupo de vecinos de este barrio solicita, con fecha 25 de agosto de 1948, la segregación del Municipio de Arona para integrarse al de San Miguel. como ya se nos ha prometido, tan pronto nos agreguemos a él entre otras mejoras importantes, figurará la creación de escuelas necesarias para la educación de nuestra infancia, pues como consta en esta Corporación Municipal a quien nos dirigimos, tenemos una población escolar suficiente para dos unidades, y sin embargo carecemos hasta de una mixta. Expediente que no llegó a tramitarse según acuerdo de la Comisión Gestora Municipal del 17 de octubre de este mismo año hasta que no se acredite fehacientemente la personalidad de quienes la suscriben y la legitimidad de sus firmas.

Las necesidades y los recursos no van de la mano y sólo se crea provisionalmente una Escuela Mixta servida por Maestra, según Orden Ministerial del 31 de marzo de 1950. Hay que esperar unos años más para que el Ayuntamiento dé los pasos necesarios para que se le otorgue la subvención para su creación, como cumplir con el requisito de “cubrir aguas”. Desde la Alcaldía en agosto de 1953 se remite al Ministro de Educación el expediente del Arquitecto Sr. Marrero por el que se acredita que en la actualidad se encuentran cubiertas las aguas. En estos momentos las obras estaban paralizadas por falta de efectivo. En febrero de 1954 se solicita información, a la Inspectora Provincial de Primera Enseñanza, sobre firmas comerciales recomendadas para adquisición del material necesario. El 25 de marzo, en Pleno Municipal, siendo alcalde Juan Reverón Sierra, asume la petición de la Junta Municipal de Enseñanza Primaria de crearla definitivamente, teniendo en cuenta el gran abandono que hasta ahora venía sufriendo la enseñanza en este barrio, que cuenta hoy quizás con un curso superior a sesenta y cinco niños, comprometiéndose a sufragar los gastos de instalación, material, local y habitación del maestro, y su conservación y sostenimiento. Y por Orden 20 de septiembre de este mismo año se crea definitivamente la Escuela Mixta servida por Maestra.”

 

Documentación: BRITO, Marcos: Arona en el recuerdo. Llanoazur ediciones, 2001.

 


 

domingo, 4 de julio de 2021

Alumnos de la escuela de niños de Los Cristianos. 1930-1934

 


Alumnos de la escuela de niños de Los Cristianos. 1930-1934

 

“La situación educativa en el primer cuarto del siglo XX en el municipio de Arona continua con los mismos problemas con que finalizó el siglo XIX. Entre las causas que explican el alto grado de analfabetismo, y ya reflejadas en La instrucción pública en Arona (Tenerife) durante el siglo XIX, por Carmen Rosa Pérez Barrios, están la falta de infraestructuras adecuadas, la escasa preparación y profesionalidad de parte de los enseñantes, y por último los gastos del sector, que incluían las retribuciones del maestro se pusieran a cargo de los pueblos. Otro factor a tener en cuenta, y que también lo apunta Pérez Barrios para el siglo XIX, es el aislamiento de la comarca, que produce un incesante trafico de maestros, lo que repercute negativamente en el buen desarrollo de la educación del Municipio.

Esta realidad tiende a mejorar con la constitución, el 14 de octubre de 1923, de la Junta Local de Primera Enseñanza, bajo la Presidencia del alcalde Eugenio Domínguez Alfonso. En sesión celebrada el 12 de agosto de 1925 se toma el acuerdo, visto el abandono en que se encuentra la primera enseñanza, de crear cuatro escuelas más: dos escuelas unitarias en Los Cristianos, una unitaria, de niñas, en el Valle de San Lorenzo y una escuela mixta a cargo de maestro en Cabo Blanco. Este acuerdo se traslada al Pleno Municipal, el cual con fecha del 20 de agosto solicita que por la presidencia se eleve solicitud al Ilmo. Sr. Director General de primera enseñanza la creación de las cuatro escuelas ya mencionadas. El Ayuntamiento se compromete al pago de la casa-habitación, local escuela y mobiliario.

Las dos escuelas, una de niños y otra de niñas, de Los Cristianos y la de niñas del Valle de San Lorenzo se crean definitivamente por Real Orden de 18 de enero de 1930. La Escuela Mixta de Cabo Blanco, a cargo de maestro, la crea el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de forma provisional a través de Real Orden con fecha 13 de noviembre de 1930; y definitivamente por una Orden con fecha del 18 de mayo de 1931. Cuatro nuevas escuelas que se suman a las tres existentes: dos en Arona y una de niños en el Valle de San Lorenzo.


La Escuela de niños de Los Cristianos, a la que pertenecen los alumnos que aparecen en la fotografía, estaba ubicada en un local alquilado a José Martín Rodríguez, donde en la actualidad está el edificio “Don José”. Este local reunía, según acta con fecha 20 de septiembre de 1929, las condiciones adecuadas de construcción, higiénicas, sanitarias, que se solicitaban. Con una superficie de cincuenta y dos metros cuadrados; estando habilitada para contener un máximo de 52 alumnos y que el material y entre el mobiliario que en ella se encontraban podemos apuntar: un Crucifijo, un retrato de S.M. el Rey, veinte mesas bancos bipersonales modelo del Museo Pedagógico Nacional, una mesa para el maestro, un sillón para el mismo, dos sillas, un escudo para la puerta, una bandera nacional con su correspondiente hasta, un armario, una papelera, una colección de mapas geográficos de las partes del mundo, de España y Canarias, dos cuadros de Geografía Física, una colección de láminas de Historia Sagrada, (...) Una pizarra de madera de tamaño grande, (...), un libro registro de matricula y asistencia, (...), dos litros de tinta, dos cajas de plumas, sesenta portaplumas, cincuenta lapiceros, cincuenta gomas de borrar, cien cuadernos rayados para escritura, cien libretas rayadas para trabajos escolares, (...), una docena de ´Lenguajes de los niños´, una docena de ´Camaradas´, una docena de ´Lecciones de cosas´, seis ejemplares de ´Infancia´, una docena de ´Primer manuscrito´, tres ejemplares del ´Quijote´,...Firman este acta  el Alcalde Eugenio Domínguez Alfonso y actuando de secretario del Ayuntamiento Miguel González Barroso. Participaron en su elaboración el inspector de primera enseñanza, José Ruiz y Galán; el médico titular, Manuel Cabrera Valdivia; y el maestro de obras, José Almeida Hernández.

La fotografía de referencia fue tomada a comienzos de la década de los treinta, entre 1930 y 1934, periodo en que el maestro José Navajas Llarena ejerció en Los Cristianos. Los alumnos, y según nos apunta Sebastián Martín Melo, comenzando por la fila superior, y de izquierda a derecha, son: (desconocido). Manuel Melo. Eustaquio Domínguez Martín (duda). Martín Rodríguez Melo. Miguel Ledesma Hernández. Román Domínguez Martín. Ignacio García Martín. (Desconocido). Fila central: Leónidas Melo Tavío. Luciano García. Abelardo Melo Alayón. Esteban Alayón. (Desconocido). Basilio Domínguez Martín. Ceferino Perera. Luis González. Graciliano Valentín Díaz. José Melo. Domingo Perera. Sebastián Martín Melo. Fila inferior: José Domínguez Martín. Domingo Valentín. Manuel Domínguez Martín. (Desconocido). (Desconocido). Antonio Ledesma Hernández. Manuel Brito. (Desconocido). Antonio Melo. Félix Sierra Melo y Manuel Melo Barrios.”

 

Documentación: BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones.

 

 


 

 

Calle Domínguez Alfonso. Arona

 

Calle Domínguez Alfonso. Arona

 

Esta calle se denominaba Calle Nueva; todavía conserva su nombre, en cerámica, incrustado en la pared de la primera casa, recorriéndola desde el sur; hasta que se cambió su designación por la de Domínguez Alfonso, en el Pleno Municipal celebrado el 28 de enero de 1917, bajo la Presidencia de Antonio Fraga Tavío, en honor a la memoria del finado: Antonio Domínguez Alfonso, abogado y político de gran renombre, que nació en Arona en 1849. Durante casi cuarenta años poseyó una gran influencia en la vida social y política, regional y nacional. Fue elegido en seis ocasiones como Diputado por Tenerife, por primera vez en 1879. Además, destacar de sus extensas ocupaciones, su estancia de cinco años en Filipinas, donde ocupó los cargos de Gobernador de Manila e Intendente General de Filipinas; y su elección, en dos ocasiones, como Senador en representación de la provincia de Canarias, la última pocos meses antes de su muerte, acaecida el 28 de diciembre de 1916.

La fotografía tomada desde la parte sur de la calle se publicó en la revista Hespérides de septiembre de 1927, en la que se contempla, a la izquierda, la que se conoce como la casa de Antonio Domínguez Alfonso, sobrino del anterior; y a continuación la que fue de María Amalia Frías Domínguez, con la palmera que la identifica claramente. A la derecha estaba la escuela de niños y la casa del maestro. Al fondo se aprecia la trasera de la Parroquia de San Antonio Abad, detrás del conocido por “árbol de Pepe Almeida”.

 

Documentación: BRITO, Marcos: Arona en el recuerdo. Llanoazur ediciones, 2001.

 



 

viernes, 18 de diciembre de 2020

Playa de San Juan. Guía de Isora

Playa de San Juan. Guía de Isora 

En primer termino se nos muestra Agua Dulce y la playa de su mismo nombre, después la factoría de pescado de Lloret y Llinares, desaparecida, el horno de cal, en la actualidad restaurado, y la Playa de San Juan que llega hasta los pies del pueblo de su mismo nombre. Por la derecha entra al pueblo la carretera que llega desde Guía de Isora, construida en la segunda década del siglo XX, y que enlaza con la pista que viene de Adeje; y al frente la que parte hacía Alcalá que se construyó a comienzos de los años treinta. A la salida del pueblo, en dirección a Alcalá se encontraban las salinas de Fonsalia, se pueden apreciar sus calentadores al norte de la carretera y las salinas situadas al sur. 




Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones



martes, 14 de julio de 2020

Recogida de papas en el Toscal de los Herreros. HERREROS, MACHANGOS y CHOLERA

Grupo en el Toscal de los Herreros
Y a quienes vemos en una fotografía en labores de recogida de papas en lo que se conoce en la actualidad como el Toscal de los Herreros. Están los cuatro hermanos, Juan, Ángel, José y Ángela Díaz Hernández, a quienes acompañan, José González Hernández, Cholera, Celedonia González, Miguel Cano, Juana Reverón, Miguel Torres Fumero y María González; y los niños, Ángel Tejera, Juan Díaz García, Vicente Oramas; y los más pequeños Francisco y María Luisa González Reverón.

"En el Valle de San Lorenzo se ejerció esta profesión durante décadas. En Cáceres, aún se mantiene en pie esa vieja herrería que resuma nostalgia por entre sus muros de piedra seca. El primer herrero de esta saga, José Díaz León, José el Herrero, era natural de Jama y se asienta en el Valle de San Lorenzo, contrayendo matrimonio con Adela Hernández Alfonso. Aquí se encontraba por lo menos desde 1890, según consta en el censo electoral de ese año, en el que inscribe con 33 años de edad y de profesión herrero. Años de dificultades para conseguir aprovisionarse de los materiales imprescindibles para ejercer este quehacer, para lo que precisaba desplazarse a Santa Cruz de Tenerife. Se trasladaba caminando a Vilaflor, allí pernoctaba y en la madrugada partía por la cumbre, adquiría lo necesario para su labor, lo depositaba en el muelle y regresaba a pie. Así lo relata José Díaz Hernández: Mi abuelo primeramente iba andando por aquí, se quedaba en Vilaflor, cas señor Antonio Cano y después seguía pa Santa Cruz y después las cosas le venían en barco a Los Abrigos y después en camellos traiban el hierro y el carbón parriba, hasta cuando vino la cosa de los camiones.
Dos hijos de esta pareja, y quienes también heredan el apodo, constan inscritos como herreros en el Padrón Municipal de Arona de 1926. Cristóbal Díaz Hernández, de 35 años y soltero; y José Díaz Hernández, de 39 años, casado con Ángela Hernández Delgado, y conocido por Pepe el Herrero o Pepe el Cojo, por poseer esa discapacidad físico. José Díaz y Ángela Hernández son los padres de cuatro hijos, que han perpetuado el apodo: Ángel; Juan; José, también conocido por José Rubio, por su tez clara; y Ángela Díaz Hernández[1].
Por las manos de estos Herreros han pasado una buena parte de las rejas de los arados, de las herraduras de caballos o mulos, de las chapas para las vacas, o los clavos que se han utilizado en esta parte del Sur en la que le reclamaban sus trabajos. Asimismo crearon herramientas, además de su mantenimiento constante, para las canteras de piedra chasnera o de cantos, en la construcción del entramado de pistas y carreteras, y cuando comenzaron a llegar los primeros camiones adaptaron su habilidad para elaborar las barandas de hierro. Y con ellos se ha perdido lo que motivó este sobrenombre, esa profesión de yunque y golpe, de calor y frío, de fuerza y destreza, de maestría"


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Y Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.







[1] BRITO, Marcos: “José Díaz Hernández y la saga de Los Herreros”. La Opinión, 10 de diciembre de 2006.

miércoles, 22 de abril de 2020

María Luisa Hernández y la niña Teresa Linares. La Hoya. Valle de San Lorenzo




María Luisa Hernández y la niña Teresa Linares. La Hoya. Valle de San Lorenzo

Antonio Hernández Rodríguez y Carolina Reverón Tacoronte, padres de María Luisa Hernández Reverón, instalaron en La Hoya el primer locutorio telefónico existente en el Valle de San Lorenzo. Locutorio que dependía del Cabildo Insular de Tenerife. Se emplazó a mediados de la década de 1920, en la vivienda de Antonio Hernández Rodríguez, quien solicita, con fecha 10 de agosto de 1924, que se instale en su casa de La Hoya, y que además se le nombre encargado. Central telefónica que fue atendida, hasta finales de la década de 1970, en los primeros momentos por Carolina Reverón Tacoronte y luego por su hija, María Luisa Hernández Reverón, a la que se le nombra como María Luisa La Hoya o María Luisa la del Teléfono.
En la fotografía se recoge a María Luisa Hernández Reverón y a la niña Teresa Linares Martín. Y a la izquierda la vivienda y el rotulo de este locutorio telefónico.


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones.


sábado, 11 de enero de 2020

Vehículo de servicio público en el Valle de San Lorenzo. 1955

Vehículo de servicio público en el Valle de San Lorenzo. 1955.
El párroco, Manuel Liébana y Miguel Carballo

Las adjudicaciones de licencias para ejercer con auto-turismos, después denominadas de auto-taxi, se comenzaron a conceder en Arona a finales de la década de 1950. Algunas de ellas lo fueron por Resolución o Decreto de Alcaldía, y de otras no se ha podido precisar el momento de iniciar su actividad. El primer Pleno de la Corporación Municipal en el que se conceden, lo fue en el de 14 julio de 1965. Se adjudican 4 licencias, que recaen en: Ramón Martín Cabeza; José Mesa García, quien no llegó a desempeñar esta labor; Domingo Martín Fumero; y Francisco Reverón García.
Pero además, con anterioridad a esta regularización existieron en el Municipio diversas personas que ejercieron este servicio. Se tiene constancia por otros documentos, y además por tradición oral, de vehículos que cubrían los escasos desplazamientos que se efectuaban en esos años de recesión económica, en los que trasladarse en taxi era un artículo de lujo, y para lo cual lo frecuente era efectuarlo en grupo. Surge el coche pirata, vehículo particular que trasladaba a los vecinos a atender alguna urgencia, al arreglo de papeles a la capital o a fiestas y más tarde al cine.
Los propietarios de uno de estos vehículos fueron Tomás Díaz Hernández y Ignacio Delgado Alayón, en el que trabajaron como chófer, Miguel Carballo y Manuel García, El Rubio.


DOCUMENTACIÓN: BRITO, Marcos: El acontecer del taxi en Arona. Llanoazur ediciones, 2011.