jueves, 4 de octubre de 2018

Las Galletas. Década de 1960

Las Galletas. Década de 1960

Imagen que se encuadra entre la Punta del Viento y El Varadero, que toma su nombre de su uso, el varadero de los barcos de pesca. Fotografía obtenida a finales de la década de 1960, en marea baja desde El Bajío, en la que se aprecian las primeras viviendas que se construyeron en su costa: las chozas, tal como se muestran algunas a la altura que se encuentran los barcos de pesca. Humildes chozas, construidas con piedra barro y cal, que en 1920 su número era superior al de la el resto de las viviendas, 20 chozas y 10 casas. En esta imagen se pueden ver la que habitó Olimpia Linares, y a la derecha se contemplan en las que moraron los pescadores Celestino Alayón Hernández y Domingo Domínguez Yánes, con posterioridad de su hija Rosario Domínguez.


Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones


jueves, 13 de septiembre de 2018

Cita del Sur 22. ROMANCE DEL SUR SEDIENTO. De Luis Gálvez, dedicado a Manuel Martín González

Manuel Martín González. Fotografía cedida por el Ayuntamiento de Guía de Isora

Cita del Sur 22. ROMANCE DEL SUR SEDIENTO. De Luis Gálvez, dedicado a Manuel Martín González

Sur sediento, Sur sediento,/ rasgado hasta tus entrañas/ por tus barrancos resecos,/ que son como arterias rotas/ por las que rueda, en silencio,/ una infinita amargura/ y una ansiedad de milenios.
Tiene un algo indecible/de incógnita y de misterio,/ como un disparate cósmico/ de pesadilla o mal sueño.
Cementerio de ti mismo,/ has sepultado, en tu seno,/ un algo que, en ti, aún palpita,/ un algo que, en ti, entreveo;/ algo que escapa, confuso,/ y que a imaginar no acierto,/ pero que me habla, entre brumas,/ de cataclismos inmensos/ sorprendidos y cuajados/ en su momento más fiero:/ una fantástica danza;/ un infernal bamboleo/ de cumbres, crestas y valles/ entre torrentes de fuego …
En tu quietud calcinada,/ en tu esponjoso silencio/ morado de lejanías,/ oigo el clamoroso estruendo/ de tus voces angustiosas/ que se elevan hacía el cielo,/ hechas brazos y hechas piedra/ en tus picachos enhiestos.
No vives tú mi presente./ Hay mucho en ti, que no entiendo.
Y cuando, por ti absorbido,/ yo te contemplo, perplejo,/ me sobrecoge la duda/y me fascina el misterio/de saber si aun no naciste,/ o saber si ya estás muerto.

Luis Gálvez publica el poema “ROMANCE DEL SUR SEDIENTO”, en 1951. Se lo dedica al pintor Manuel Martín González, como recuerdo de una vieja amistad y adhesión modesto a merecidos homenajes. Homenaje que se le tributó en septiembre de 1951, en su pueblo natal, Guía de Isora, en el que se le nombró Hijo Predilecto, según acuerdo en Pleno del 16 de agosto de este año. En este mismo mes, se le había tributado un reconocimiento por su labor por parte del Círculo de Bellas Artes de Santa cruz de Tenerife.
Luis Gálvez publica al año siguiente la novela Dos mundos y un volcán. Ambientada en la década de 1930, recrea la vida cotidiana de esta zona Sur, que conoció de primera mano ya que residió en esos años en Guía de Isora.



miércoles, 25 de julio de 2018

U. D. Vilaflor o Unión Villaflorence. 1958

U. D. Vilaflor o Unión Villaflorence. 1958

En esta década de 1950 se ha encontrado a este equipo bajo la denominación de U. D. Vilaflor y como Unión Villaflorence, igual nombre que la sociedad que se creó en la anterior década en Vilaflor de Chasna.
Uno de los integrantes de este equipo, Manuel Fumero González, recordó algunos pormenores de este juego en Vilaflor. Manolo Fumero jugó un periodo corto, unos tres o cuatro años, a finales de la década de 1950, alineándose en el equipo de Vilaflor y en ocasiones en el de Charco del Pino. Jugaba aquí y cuando no jugaba allabajo. Antes no había comodidades pal fútbol, ni nada de eso. Como hoy que tiene casetas, agua corriente, balones, equipos, para yo jugar al fútbol me tenía que comprar hasta la ropa. Jugaba de central. De cabeza no había quien me quitara una pelota. Son años de escasez de todo tipo, la ropa y las botas se compraban en Santa Cruz, o se jugaba con lo que se disponía. También jugué con lonas.

Manolo Fumero y Ovidio Cano Cano, tristemente fallecidos los dos, este último además cedió esta fotografía, fechada en 1958, apuntaron sus componentes: De pie, izquierda a derecha: Daniel Hernández Quijada. Juan. Pilar Camacho, madrina del equipo. Sixto. Manuel Fumero González. Miguel. Ovidio Cano Cano. Abajo, de izquierda a derecha: Guillermo Massanet. Ramón. Meme. Mario. Chencho

miércoles, 18 de julio de 2018

Pilar González, “Pilar la Indianita”. Nombrete en el Valle de San Lorenzo

Pilar González, “Pilar la Indianita”, y María Rodríguez


Con el nombrete Indiano, se refiere al emigrante canario que regresa de América; pero además se ha asentado en alguna persona, de familia canaria, pero que ha nacido en tierras americanas.
Juan González, vecino del Valle de San Lorenzo, se casó en Puerto Rico con María Rodríguez; y allá nacieron sus dos hijos, Pilar y Benito González. Juan González falleció en Puerto Rico, y la madre y los dos hijos se trasladaron al Valle de San Lorenzo, llegando Pilar con 7 años de edad. Tal como apunta su nuera Herminia Tacoronte González, casada con Miguel Hernández González. Y es por ello, por su procedencia, por lo que adquiere este apodo de Pilar la Indianita.
En el Valle de San Lorenzo, Pilar González se casa con Miguel Hernández y residen en Chindia. Pilar la Indianita impartía clases de costura, como así la recuerda Antonia Valentín, Antonia la Panadera, quien le enseñó en estas labores.
También hace acopio de memoria Herminia Alayón Pérez, que para su boda se puso un traje gris, me lo hizo una costurera que yo cosía allí, yo sabía algo de coser, amañada, y me lo hizo, la llamaban Pilar la Indianita. Colores claros, azul, verde, cada uno como le gustara, ¿la cola? La cola la dejábamos pa una blusa, pa otra cosa, un traje cualquiera. Me la hizo, como te digo, doña Pilar la Indianita y no me cobró por la hechura, porque yo allí aprendí a hacer las dos letras que se, y le ayudaba a coser.


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Y Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.