miércoles, 11 de octubre de 2017

José Lucero. Agustín Lucero o Agustín el del Patio. Nombretes en La Escalona


José García García, José Lucero, y Isabel García Frías
José Lucero. Agustín Lucero o Agustín el del Patio. Nombretes en La Escalona

Este sobrenombre proviene de la infancia del vecino de La Escalona José García García, cuando su madre no cesaba de expresar: Ay mi lucerito chico, ay mi lucerito chico, tal como relata el hijo de José Lucero, Agustín García García, Agustín Lucero, asimismo nombrado como Agustín el del Patio, por ser su lugar de nacimiento, y donde reside en La Escalona, Vilaflor. José Lucero tuvo otro hijo con igual nombre y apellidos, al que también se le cita por José Lucero. Este último adquiere una finca en Llano León, en La Escalona, que se conoce en la actualidad por El Lucero.
Esta familia ha estado dedicada a la agricultura. José García García, padre, fue uno más de los que la pobreza que imperaba en el Sur de Tenerife, en las primeras décadas del siglo XX, le hizo emigró a Cuba. Y Agustín Lucero también conoció la dureza de ir a la cumbre en busca de retama, de leña, o a elaborar carbón. Y por estas tareas también tuvo que padecer las denuncias impuestas por los guardas montes de La Orotava, como cuando lo encuentran, el 25 de octubre de 1948, en el Camino del Gato. En esta acusación se especifica que se le descubre sin la correspondiente autorización, transportaba a hombros un haz de retama verde.

              Agustín García García, Agustín Lucero

En el Padrón Municipal de Vilaflor, a 31 de diciembre de 1930, en La Escalona se inscriben: José García García, como fecha de nacimiento se anota la del año de 1885 y de profesión jornalero; casado con Isabel García Frías, quien nace en 1885. Y sus hijos Amparo, Araceli, Carmen, Quiteria, José, Juana y Agustín; quienes nacen entre 1912 y 1930. En el Padrón Municipal de Vilaflor, a 31 de diciembre de 1960, Agustín García García consta inscrito en El Patio, La Escalona, quien nace en 1930 y de profesión agricultor; casado con Dolores Hernández Cano, que nace en 1933; y su hijo Luis García Hernández, en 1954.


Documentación: BRITO, Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.


lunes, 9 de octubre de 2017

El Cabezo. Los Cristianos, c. 1930






El Cabezo. Los Cristianos, c. 1930

De cómo se encontraba la zona antes de la construcción del embarcadero de Los Cristianos nos la muestra esta imagen obtenida, alrededor de 1930, desde la Montaña de Chayofita. Se aprecia a su derecha la carretera que partía hacia Adeje por El Camisón, o el acopio de materiales para la construcción de la conocida por Chalet del Inglés. Se recoge las primeras casas de San Roque, de El Cabezo, de cuyo lugar arrancaría el muelle. En el frente de la costa se pueden contemplar tres salones, los conocidos por Salón del Peña, Salón de Tavío y el Salón de los Bethencourt.


Documentación: BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones


martes, 3 de octubre de 2017

Taller de rosas en el Valle de San Lorenzo. Finales década de 1920




Taller de rosas en el Valle de San Lorenzo. Finales década de 1920

Rosa o roseta, roseta o rosa, que de las dos maneras se define, se conoce este hermoso vals entre alfileres, de aguja e hilo; pero con la voz rosa con un mayor grado de tradición. Arte que transitaba desde las manos de las madres a la de las hijas, que contribuía en el sustento para conseguir unas pesetas con las que engordar un escuálido presupuesto familiar. Era una tarea que preferentemente se hacia a ratos, de día, en el zaguán, en el patio, en la puerta de la casa; de noche, a la luz de un quinqué de petróleo; como complemento de los quehaceres diarios: la familia, la casa o la medianería.
En la fotografía se aprecia a las roseteras, que a finales de la década de 1920, trabajaban en el taller que María Hernández Reyes, La Cabuquera, situado en El Barranquillo, Valle de San Lorenzo. Sentadas, de izquierda a derecha: Quiteria, Felisa García Cejas y Juana Bello Hernández. De pie: José Linares Reverón, Argelia Bello Hernández, Dolores Sierra, Josefina García Cejas, Cristina, y Leonarda Sierra. La que asoma a la puerta es Antonia Donate; y el niño, Pablo Hernández.


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones