miércoles, 25 de mayo de 2016

Canilla de tabaiba, remedio contra la rotura de las patas de las cabras

Canilla de tabaiba. Casa del Conde, Granadilla de Abona, 2004

La soledad del cabrero establece la necesidad de aprender, el modo y la manera de poner remedio a los males y enfermedades que pudiesen sobrevenir entre los animales. Los remedios había que irlos adaptando a los males que fuesen surgiendo. El bagaje aprendido con anterioridad había que adaptarlo a las necesidades que se planteaban.
Para las roturas de las patas se empleaban la corteza de las tabaibas, tal como lo relata el cabrero José Trujillo González [Vilaflor de Chasna, 1927] Eso lo llamábamos una canilla, la sacábamos según el gordo de la pata, le sacamos la canilla a la tabaiba de un gajo, después se dividía en dos. Se lo pone en la canilla del animal y se amarra con un cordón, se amarra por el centro y una punta y otra, y ya no te tiene movimiento, y entonces se encora la pata, cuántas no he hecho yo así.
No se le pone nada dentro de la cáscara, se le mantiene la pata rígida, se amarra que no tenga movimiento, y a los quince días está caminando.


Documentación: BRITO, Marcos: José Trujillo González. Maruca Cabrera Bethencourt. Cumbre y costa en la memoria. Llanoazur ediciones.

viernes, 20 de mayo de 2016

Portón de la Casa Fuerte. Adeje c. 1965


Portón de la Casa Fuerte. Adeje c. 1965

Vista de la Parroquia de Santa Úrsula desde el portalón de la Casa Fuerte, Adeje. Vivienda fortaleza construida por Pedro de Ponte en el siglo XVI y que se convirtió durante varios siglos en el referente social y económico del Pueblo y de buena parte del Sur de Tenerife. Para llegar a la Iglesia se transcurre por la tierra y el empedrado de la en su día Calle Santiago Cuadrado, en la actualidad lleva el nombre de la maestra Concepción García Álvarez, natural de Adeje y que durante más de tres décadas ejerció la docencia en su pueblo natal.


Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones.

martes, 10 de mayo de 2016

Vehículo en Granadilla de Abona. Década de 1930

Vehículo en Granadilla de Abona. Década de 1930

La carretera que enlazaba Granadilla con El Médano se abrió a finales de la primera década del siglo XX. Y la carretera general del Sur, la carretera vieja, inició su andadura en Santa Cruz de Tenerife en 1864, pero no llegó a Granadilla de Abona hasta 1933. Estos años fueron de continua lucha por que su ejecución paliara las miserias por los que pasaba este abandonado Sur, falta de trabajo, escasez de lluvias, incomunicado por carretera y una larga lista de necesidades de todo tipo.
El vehículo de esta imagen, destinado al servicio público, el TF 3063, era propiedad del vecino de Granadilla de Abona, Adolfo Gómez Gómez, quien en el Censo Electoral de 1934 consta inscrito en la Calle García Hernández, 6, con 29 años y de profesión chauffeur.

Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones.


viernes, 6 de mayo de 2016

El Puertito de Adeje. c. 1928

El Puertito de Adeje. c. 1928

Cultivos de plataneras, salón de empaquetado, algunas barcas de pesca y primeras viviendas en El Puertito de Adeje, que en esta época contaba con 11 viviendas y algo más de sesenta vecinos y que en 1940 se inscribían 20 edificios de una planta, uno de dos, que habitaban 73 personas. Lugar de pesca, de embarque y desembarque de personas y mercancías, que se sumó, a comienzos del siglo XX, a la agricultura de exportación: tomate y plátano. Fruta que se trasladó, durante décadas, a través de su orilla, de sus callaos, recalando en los barcos de cabotaje con destino a Santa Cruz de Tenerife.


Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones

miércoles, 4 de mayo de 2016

Colores del Sur 19. Los Escurriales, Granadilla de Abona



Colores del Sur 19. Los Escurriales, Granadilla de Abona


Y vuelve el ocre, la piel de este Sur. El ocre que baña el Sur, se torna capricho en Los Escurriales. Bellas formas esculpidas por el viento y el agua.
Cambiantes, continuamente, despendiendo de que lugar parta la mirada o según el momento de esa contemplación, bajo la luna o el sol, con nubes, con lluvia, al ocaso, al crepúsculo.
Silencio roto por el graznido de las aves; por el viento que pasea por su superficie, trasladando los aromas del pinar cercano; o por el recuerdo del balar y del tintineo de los hierros de las cabras.
Los Escurriales, en la actualidad más conocido por Paisaje Lunar, como tan bien relata un maestro de la sabiduría popular, el cabrero José Trujillo González: Esas Cañadas ahora es Llano Ucanca, yo primera, el Valle Ucanca es este valle, que es un valle muy grande, eso de Los Escurriales, el Paisaje Lunar.
Y como Escurriales también se recoge en una denuncia por pastoreo en 1947 a un vecino de El Río, Arico, por atravesar el ganado el monte público el día 23 del corriente desde el Barranco de Escurriales hasta el Barranco del Río.


Fotografía: Los Escurriales. Década de 1980.