lunes, 10 de agosto de 2020

Guagua de Transportes de Tenerife. Granadilla de Abona



Guagua de Transportes de Tenerife. Granadilla de Abona

A finales de la década de 1920 se crea la empresa Transportes de Tenerife. Comenzó sus servicios con el Sur cubriendo la línea hasta Güímar, después hasta Arico, con la obligación de atender el servicio de las nuevas carreteras que se fueran abriendo al tráfico, la carretera general del sur y sus desviaciones. Así cubrió la línea de Granadilla-El Médano con la guagua que se recoge, en una toma de la década de 1960 en su parada en Granadilla de Abona.


Documentación: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones.





martes, 14 de julio de 2020

Recogida de papas en el Toscal de los Herreros. HERREROS, MACHANGOS y CHOLERA

Grupo en el Toscal de los Herreros
Y a quienes vemos en una fotografía en labores de recogida de papas en lo que se conoce en la actualidad como el Toscal de los Herreros. Están los cuatro hermanos, Juan, Ángel, José y Ángela Díaz Hernández, a quienes acompañan, José González Hernández, Cholera, Celedonia González, Miguel Cano, Juana Reverón, Miguel Torres Fumero y María González; y los niños, Ángel Tejera, Juan Díaz García, Vicente Oramas; y los más pequeños Francisco y María Luisa González Reverón.

"En el Valle de San Lorenzo se ejerció esta profesión durante décadas. En Cáceres, aún se mantiene en pie esa vieja herrería que resuma nostalgia por entre sus muros de piedra seca. El primer herrero de esta saga, José Díaz León, José el Herrero, era natural de Jama y se asienta en el Valle de San Lorenzo, contrayendo matrimonio con Adela Hernández Alfonso. Aquí se encontraba por lo menos desde 1890, según consta en el censo electoral de ese año, en el que inscribe con 33 años de edad y de profesión herrero. Años de dificultades para conseguir aprovisionarse de los materiales imprescindibles para ejercer este quehacer, para lo que precisaba desplazarse a Santa Cruz de Tenerife. Se trasladaba caminando a Vilaflor, allí pernoctaba y en la madrugada partía por la cumbre, adquiría lo necesario para su labor, lo depositaba en el muelle y regresaba a pie. Así lo relata José Díaz Hernández: Mi abuelo primeramente iba andando por aquí, se quedaba en Vilaflor, cas señor Antonio Cano y después seguía pa Santa Cruz y después las cosas le venían en barco a Los Abrigos y después en camellos traiban el hierro y el carbón parriba, hasta cuando vino la cosa de los camiones.
Dos hijos de esta pareja, y quienes también heredan el apodo, constan inscritos como herreros en el Padrón Municipal de Arona de 1926. Cristóbal Díaz Hernández, de 35 años y soltero; y José Díaz Hernández, de 39 años, casado con Ángela Hernández Delgado, y conocido por Pepe el Herrero o Pepe el Cojo, por poseer esa discapacidad físico. José Díaz y Ángela Hernández son los padres de cuatro hijos, que han perpetuado el apodo: Ángel; Juan; José, también conocido por José Rubio, por su tez clara; y Ángela Díaz Hernández[1].
Por las manos de estos Herreros han pasado una buena parte de las rejas de los arados, de las herraduras de caballos o mulos, de las chapas para las vacas, o los clavos que se han utilizado en esta parte del Sur en la que le reclamaban sus trabajos. Asimismo crearon herramientas, además de su mantenimiento constante, para las canteras de piedra chasnera o de cantos, en la construcción del entramado de pistas y carreteras, y cuando comenzaron a llegar los primeros camiones adaptaron su habilidad para elaborar las barandas de hierro. Y con ellos se ha perdido lo que motivó este sobrenombre, esa profesión de yunque y golpe, de calor y frío, de fuerza y destreza, de maestría"


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Y Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.







[1] BRITO, Marcos: “José Díaz Hernández y la saga de Los Herreros”. La Opinión, 10 de diciembre de 2006.

lunes, 6 de julio de 2020

Juan Couros, JUAN EL BUZO


Juan Couros, Juan el Buzo, con escafranda

Apodo que procede de la profesión que ejerció Juan Couros, Juan el Buzo, a quien también se le nombra por el gentilicio El Griego, por ser natural de Grecia. Juan el Buzo se estableció en el Porís de Abona cuando se construyó su muelle – embarcadero a finales de la segunda década del siglo XX. Según el Padrón Municipal de Arico de 1930 residía en el Porís de Abona desde hacía 10 años. Y en este pago costero contrajo matrimonio con María Luisa Armas García, y desde aquí se desplazaba a realizar labores de buzo en la construcción del muelle de Santa Cruz de Tenerife. A este oficio dedicó buena parte de su vida, en los padrones de habitantes de 1924 y 1930 se recoge como profesión la de buzo, y antes de recalar en las Islas Canarias trabajó en Nueva York, de cuyo lugar es la fotografía que ilustra este comentario.
En el Padrón Municipal de Arico, a 3l de diciembre de 1930, Juan Couros se encuentra inscrito en Porís de Abona, cuenta con 44 años de edad, natural de Grecia, de profesión buzo, y residiendo en Arico desde hace 10 años. Casado con María Luisa Armas García, de 30 años de edad y de profesión su casa. Y con los hijos: Dolores, de 8 años; Mercedes, 7 años; y Concepción Couros Armas, de 3 años de edad. En el Padrón Municipal de 1950, Juan Couros había fallecido cuando estos niños eran pequeños, constan inscritos otros hijos: Juan Antonio, de 19 años y de profesión jornalero; y Sebastián Couros Armas, de 17 años y de profesión pescador.


Documentación: BRITO, Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.


miércoles, 24 de junio de 2020

Manuel Risco Hernández, TÉTERE


Manuel Risco Hernández, TÉTERE

Como han apuntado diversas fuentes, este apodo procede de la infancia de Manuel Risco Hernández, Tétere, cuando en cierta ocasión su madre le envió a la venta para comprar algunos productos como fósforos, aceite y gas, y él para no olvidarse, dado el largo recorrido entre su casa de Túnez hasta la tienda de Ceferino Mena, en Arona, fue repitiendo: fósforos, tétere y gas. En Túnez, barrio aronero, se encuentra rotulado un camino con su nombre: Camino Manuel Risco “Tetere”.
En el Padrón Municipal de Arona, a 31 de diciembre de 1931, Manuel Risco Hernández consta inscrito en Túnez, contando 13 años de edad y de profesión jornalero; hijo de Domingo Risco Delgado, de 46 años, y María Hernández Rodríguez, de 44 años.


Documentación: BRITO, Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.


miércoles, 22 de abril de 2020

María Luisa Hernández y la niña Teresa Linares. La Hoya. Valle de San Lorenzo




María Luisa Hernández y la niña Teresa Linares. La Hoya. Valle de San Lorenzo

Antonio Hernández Rodríguez y Carolina Reverón Tacoronte, padres de María Luisa Hernández Reverón, instalaron en La Hoya el primer locutorio telefónico existente en el Valle de San Lorenzo. Locutorio que dependía del Cabildo Insular de Tenerife. Se emplazó a mediados de la década de 1920, en la vivienda de Antonio Hernández Rodríguez, quien solicita, con fecha 10 de agosto de 1924, que se instale en su casa de La Hoya, y que además se le nombre encargado. Central telefónica que fue atendida, hasta finales de la década de 1970, en los primeros momentos por Carolina Reverón Tacoronte y luego por su hija, María Luisa Hernández Reverón, a la que se le nombra como María Luisa La Hoya o María Luisa la del Teléfono.
En la fotografía se recoge a María Luisa Hernández Reverón y a la niña Teresa Linares Martín. Y a la izquierda la vivienda y el rotulo de este locutorio telefónico.


Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones.


martes, 21 de abril de 2020

Antonio Hernández Rodríguez. ANTONIO CORUJA


Antonio Hernández Rodríguez. Valle de San Lorenzo, 1957


Antonio Hernández Rodríguez. ANTONIO CORUJA

Un apodo que proviene por ser el lugar donde residió Antonio Hernández Rodríguez, Antonio Coruja. Las Corujas es un pago del Valle de San Lorenzo, al sur de las Casas de Abajo. En el Censo de Población de Arona de 1920, Antonio Hernández Rodríguez contaba con 43 años, y en el apartado de la profesión figuraba: comercio. Casado con Carolina Reverón Tacoronte, de 39 años y de profesión caladora; y sus hijos Francisco y María Luisa, de 14 y 7 años. Esta familia residió en La Hoya, donde se instaló el primer locutorio telefónico existente en este pueblo y que dependía del Cabildo Insular de Tenerife. Locutorio que se emplazó a mediados de la década de 1920, en la vivienda de Antonio Hernández Rodríguez.

Documentación: BRITO, Marcos: Valle de San Lorenzo. Imagen y memoria. Llanoazur ediciones.