viernes, 6 de diciembre de 2013

Barriero. Barriendo higos picos con rama de balo



Barriero. Barriendo higos picos con rama de balo

Barriero: lugar donde se barren los higos picos. Tal como lo explica el vecino de San Miguel de Abona, Miguel Donate González [Las Zocas, 1928] Viramos a coger higos donde le dicen Los Fondos, eso los pencones eran montones de jigos, viramos a coger por la mañana cuando llegábamos y hacer montonitos, barrieros les decíamos nosotros, de hacer barrieros, cogíamos un cesto lo vaciábamos aquí, otro más allá, donde llenábamos un cesto allí lo envolcábamos y después virábamos a barrer fruta. Si había alguna piedra la quitábamos, alguna piedra con la manija, pa que no hubiera piedra porque dispués al barrerlos en la piedra, no, no.
Barriendo los higos: Salvador González Alayón. Morro Vivo. Al Sur de la Montaña Blanca de Cho. Arona, 2006.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Camión Traffic, matricula TF 1485

 

Camión Traffic, matricula TF 1485


En la década de 1920 comienzan a contemplarse, en este paisaje reseco del Sur de Tenerife, pequeños camiones que tanto eran utilizados para el trasiego de mercancías de las medianías a la costa, como para el desplazamiento de los trabajadores, e incluso para el traslado a todo tipo de festejos. Por estas calles aún empedradas comenzaron a circular, y a causar problemas en calles y aceras, coches y camiones de pequeño caballaje. Como este camión, Traffic, matrícula TF 1485, propiedad de Rosario Alfonso Gorrín, fotografiado en la Calle Alfonso Mejías, San Miguel de Abona. Se utilizó para el traslado de las cajas de tomates desde Los Bebederos al Porís de Las Galletas, en Arona, lugar por donde se embarcaban en los barcos de cabotaje rumbo a Santa Cruz de Tenerife. Según fuentes orales, su color era gris y tuvo como primer chofer a Juan Valentín Toledo, vecino de San Miguel de Abona.

Bibliografía: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones

Lavaderos de El Chorrillo. Vilaflor

 
Lavaderos de El Chorrillo. Vilaflor

Las aguas que confluían en El Chorrillo, situado al Norte del pueblo de Vilaflor, se destinaban desde remotos tiempos al abasto de sus vecinos. Aquí se llegaba por el camino que transcurría por el Este de la Parroquia, se venía a coger agua para uso domestico, a abrevar a los animales o a lavar, como lo realiza este grupo de mujeres. Fotografía que la podemos aproximar en la década de 1920, cuando aún se encontraba descubierto.
Un inventario del Ayuntamiento de Vilaflor de 1932, aporta datos precisos de sus uso y de la procedencia de sus aguas. El derecho real del vecindario al abasto público de las aguas, lavaderos y abrevaderos de la fuente de El Chorrillo, surtida con las aguas de los nacientes denominados El Traste y Madre de Abajo, sitos en este término y de la propiedad de particulares; así como los de tiempo inmemorial se viene utilizando –ya sea agua para el abasto, lavaderos y abrevaderos- sobre las atarjeas que conducen el agua de los mentados nacientes, al cruzar las calles de este pueblo.

Bibliografía: BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Escaldón

 
Escaldón

Otro modo de combinar el cochino y el gofio es el escaldón, se puede realizar con la carne del cerdo, con la manteca o con los chicharrones, esos trozos que quedan una vez obtenida la manteca. Una sencilla elaboración, tal como se maneja en la mayoría de las personas mayores con la que hemos dialogado:
Se fríe la carne de cochino en trocitos con unos ajitos, se le añadía un poco de agua y cuando este hirviendo se le añade el gofio poco a poco y se va revolviendo.
Variantes pueden ser añadirle una agüita de hortelana, algún caldo, pimienta picona, o agregarle unos huevos con el gofio.
Y a comer con porretas, alguna fruta leche, queso …

Documentación:
  BRITO, Marcos: Saberes y Sabores. El Gofio. Llanoazur ediciones

martes, 3 de diciembre de 2013

Taxistas en Los Cristianos


 
En este grupo se encuentran: José y Martín García Domínguez. Antonio Risco González. Francisco Antonio González González. Lázaro Barreto. Lucio González Alayón. Domingo Hernández Cabeza. José Antonio Delgado Linares. Francisco González García. Diego Vargas Alayón. Miguel Trujillo Bello. Antonio Navarro Martín. Primera mitad de la década de 1970

Taxistas en Los Cristianos

La primera parada en Los Cristianos se ubicó en la calle oeste de la plaza de la Iglesia, la actual Calle Buenaventura Ordóñez, en cuyo lugar se disponía de un teléfono instalado en un cajetín adosado al muro de la plaza. Este emplazamiento se aprueba por Resolución de Alcaldía, según se comunica desde el Ayuntamiento de Arona, a 11 de febrero de 1966, al Delegado de Parada de Los Cristianos que por Resolución de esta Alcaldía se ha determinado como lugar para la parada de los taxis de Los Cristianos en la calle lateral inferior de la Plaza de Nuestra Señora del Carmen, desde la Avenida de Suecia hasta la Avenida del Generalísimo, a lo largo de la parte izquierda, mirando desde la Avenida últimamente señalada.
De este lugar se trasladó a la pequeña plaza con palmeras, al comienzo de la actual Calle Los Playeros, donde se obtuvieron estas dos fotografías, y a mediados de la década de 1970 se ubicó en la calle que en la actualidad se encuentra frente al Centro Cultural. Aquí se situó la Estación Central, y se instaló una caseta, emplazándose algunos vehículos, dos o tres, en pequeñas paradas, como las situadas enfrente de la farmacia Labarta y en las cercanías del actual Kiosko Pepón. 

 
José y Martín García Domínguez. Antonio Risco González. Francisco Antonio González González. Lázaro Barreto. Y Lucio González Alayón, semitapado. Primeros años de la década de 1970

     Bibliografía: BRITO, Marcos: El acontecer del taxi en Arona. Llanoazur ediciones

lunes, 2 de diciembre de 2013

2 de diciembre de 1928. Excursión por las pistas del Sur

 


  Vilaflor. Finales década de 1920

En 1928 se finalizan las obras de la carretera de Granadilla de Abona a Vilaflor, lo que motiva que se organicen excursiones automovilísticas con destino a Vilaflor, como la que tuvo lugar el domingo 2 de diciembre de ese año. Se programó para salir de La Cuesta a las siete y media de la mañana y llegar a Vilaflor alrededor de las doce, en cuyo destino, a los pies del Pino Gordo, se preveía realizar un almuerzo. Y dado la dificultad que ha de presentarse en aquel pueblo para el avituallamiento de los concurrentes estos irán provistos de los comestibles necesarios para el almuerzo. Asimismo se anunciaba que dado el número de automóviles que se trasladarían irán acompañados por dos mecánicos provistos de los útiles necesarios para reparar momentáneamente las averías que se pudieran presentar.
El domingo 2 de diciembre 1928 se organizó por el Cabildo Insular de Tenerife y el Real Automóvil Club de Tenerife, una multitudinaria excursión por las pistas del Sur, para recorrer las que se habían construido recientemente, como la de Los Blanquitos a la de Granadilla a El Médano; la que enlazaba las carreteras de San Miguel y Los Abrigos y Granadilla y El Médano, a través de las Zocas; de Los Cristianos al camino vecinal de Adeje; y la de Adeje a Guía de Isora, de la que se informa que están construidos seis kilómetros. Esta última se finalizó a mediados de la década de los años setenta. 

Adeje. c. 1925
La comitiva constaba de 4 vehículos del Cabildo Insular, el del Presidente del Automóvil Club, varios particulares, varias guaguas de la Exclusiva de Transportes de Tenerife y un camión con gasolina de la Vacuum Oil Company. El recorrido se realizó en caravana hasta Güímar, en cuyo punto se adelantaron los vehículos de Automóvil Club cuyo destino era Vilaflor, el resto se trasladaron a Adeje y con posterioridad se encontrarían en Vilaflor.
Para este trayecto Transportes de Tenerife ofertó una excursión. Esta concesión, en su deseo de cooperar a la mayor brillantez de al excursión automovilista organizada para el próximo domingo, día 2 de diciembre, por el Real Automóvil Club de Tenerife, ha dispuesto que a las siete de la mañana partan de la Estación Central. Marina 11, los autobuses necesarios para conducir a Vilaflor, con regreso la tarde del mismo día, uniéndose a la caravana automovilista, a cuantas personas se inscriban antes de las 7 de la tarde del sábado 1 en la estación citada, previo abono del billete de ida y vuelta, que se establece al precio de veinte pesetas por persona, haciéndose rebajas especiales para familias. Ante la abundancia de turistas que ese día concurrirán a Vilaflor, se recuerda a los Sres. pasajeros la conveniencia de que lleven sus almuerzos por la posibilidad de escasez de alimentos en los pueblos citados.
Pero esta excursión sólo fue ilusión momentánea, la construcción de las pistas del Sur fue una parsimoniosa labor en décadas de abandono, lo que conllevó una lenta implantación del transporte. Sólo un ejemplo, el servicio de guaguas con Vilaflor, desde Santa Cruz de Tenerife llegaban a Granadilla de Abona, pero no había comunicación hacía Vilaflor, se estableció en la década de 1950.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Zurrón y bailarina

 

Zurrón y bailarina

Gofio amasado, cuando se utiliza agua y se amasa en un lebrillo, o en un zurrón. La cantidad de agua depende de la consistencia que se quiera conseguir, a modo orientativo  para un kilo de gofio hará falta algo más de medio litro de agua, y con formas más o menos consistentes de pelotas hechas a mano. Las pelotas de gofio se pueden elaborar de múltiples maneras, sólo apuntar aquellas más frecuentes; sí se amasa en el zurrón el agua se pondrá primero que el gofio; y si antes de sacarlo se tuerce un poco en la boca del zurrón podemos obtener formas caprichosas, así se logra una bailarina. Con agua, gofio y unas piedritas de sal ya tenemos una pelota; pella de gofio y agua salada es un esqueleto de pan [Miguel de Unamuno]. Si a ello le añadimos unas papas guisadas, mucho mejor. Si la preferimos dulce, le agregamos miel; mejor amasar primero con un poco de agua y luego añadirle la miel de abeja, o de palma que no quedará tan dulce, almendras medio molidas y queso duro desmenuzadito; de esta manera se conserva largo tiempo.

Documentación: BRITO, Marcos: Saberes y Sabores. El Gofio. Llanoazur ediciones